"El británico cantante Boy George barre las calles de Manhattan."
Amigos bloggeros: muchos de sus fans (yo no me incluyo entre ellos),
afirman algunos periódicos, están desencantados de ver a su ídolo, escoba en mano, de señor de la limpieza.
Pues bien, ni vosotros sois auténticos fans ni Boy merece que le abandonéis ahora.
Yo lo veo con más nobleza manejando una escoba que la guitarra: ha ofendido a la sociedad, lo está pagando y a otra.
Alabo el proceder de las autoridades americanas. Estos días que nos metemos tanto con los anglosajones sería de desear que nuestras autoridades hicieran algo por imitarles y acabaran con comportamientos antisociales en las calles del tipo "rompo una papelera porque me da la gana y no me pasa nada".