"A los ciudadanos y las ciudadanas de este país."
Amigos y amigas, blogueros y blogueras: Desde pequeño aprendí en clase de Lengua Española que una de las reglas del lenguaje, sobre todo hablado, es la llamada "ley del mínimo esfuerzo."
Esta ley viene a decir que hay que evitar las duplicaciones y que si puedes espresar un pensamiento con un par de palabras no emplees tres.
En un programa de radio en la SER hubo hace un par de días un debate entre dos autoridades linguísticas.
Una de estas personas, una doctora en no sé qué, defendía la duplicación:
masculino/femenino (andaluces vs andaluzas).
Pero en ningún momento mencionó que, además de los géneros masculino, femenino y neutro, existe el género epiceno (lo que los sajones llaman "common gender" = género común, porque es común a ambos.)
Así la palabra "gorila" es de género epiceno ya que se puede aplicar por igual a ellos que a ellas y basta con añadir macho o hembra para que la distinción quede clara.
No creo que si digo: "los gorilas son inteligentes", las gorilas hembra se enfaden y piensen que ellas no lo son.
Igual que si digo:"las tortugas son lentas" los machos vayan a pensar que no me refiero también a ellos.
Si en el trabajo digo que" los compañeros nos llevamos bien", nadie va a figurarse que estoy excluyendo a las chicas.
Hay mucha cursilería en todo este asunto. En esto coincide con el Sr Forges,humorista gráfico, a quien critiqué hace unos días por meterse con el Sr Bush llamándole analfabeto: esta forma de hablar además de innecesaria es un poco paleta.
Porque ¿qué madre que tenga dos varones y tres hembras le diría a la vecina que se va al parque con sus hijos y sus hijas?
La carcajada se oiría en Vitoria. Donde, por cierto, tienen un lehendakari que, cuando se dirige a sus conciudadanos, lo hace así: "Queridos vascos y vascas."
Por poder, puede hacerlo. ¿Pero es necesario?
DEDICATORIA: A mi amigo JL, que supongo que en esto coincidirá conmigo.