"Mi ojito derecho" (IIª Parte)
Amigos blogueros: En la primera parte de este largo post dejé el relato en el momento en que ya, tendido en la mesa de operaciones, pensé que me hallaba en buenas manos.
Sigo. Si me quedaba algún temor de que la operación iba a ser un éxito, desapareció de repente.
Pensé: "Estoy entre amigos."
Luego se produjo un detalle que he oìdo comentar a algunas personas y es que les molestaba que, durante la operación, el cirujano hablara con sus ayudantes de cosas que no fueran estrictamente médicas, propias de la operación.
A mí, no sólo no me molestó, sino que me relajaba oirles hablar, o eso me pareción, aunque brevemente, de asuntos no estrictamente médicos.
Me hacía olvidar que estaba siendo operado. Parecía más bien que estaba en una reunión de amigos, aunque yo no tomara parte activa.
Algo, sinembargo, que no me gustó de mi cirujano en los días previos a la operación, era que hablaba poco.
En esto los cirujanos se parecen a los sordomudos: hablan con las manos.
Y menos mal. Porque si los cirujanos no utilizaran sus manos con tanta habilidad y toda la fuerza se les fuera por la boca, mala cosa.
Durante un postoperatorio de este tipo, y en reclusión forzosa en casa, se pueden hacer muchas cosas interesantes.
Una de las principales es escuchar la radio. La TV no es para ciegos y además no la he echado de menos pues, como dijo el sabio: "pa lo que hay que ver."
¡Bendita radio! Tenía siempre delante de mí tres receptores: en uno tenía sintonizado la SER y en otro, Radio Nacional. Y cuando ambas se ponían monótonas, echaba mano de Radio Olé, que me alegraba con su flamenquito.
Gracias, Antonio Carmona, El Zigala, Ecos del Rocío, Chambao...
Otra cosa en la que me he convertido en un experto ha sido en el reconocimiento de las monedas de euro por el tacto.
¿ Habéis reparado en que cada moneda posee un relieve diferente en el borde salvo la de 2 céntimos que es un surco?
No os canso más. Sólo me queda concluir con la célebre frase del no menos famoso sabio chino Chian Chan: "Todo termina bien si acaba bien."
DEDICATORIA: - A todo el personal de las Clínicas Moncloa y Caracas por su dedicación y profesionalidad.
- A todos los familiares y amigos que se han interesado por mi problema.
- A todos los ciegos de España.