"Escribo para vivir." (Mi blog en La Coctelera)
Amigos blogueros: A la hora de escoger título para mi blog - gracias una vez más a los dueños de la Coctelera porque no saben el enorme favor que me han hecho - me decidí por el de "escribo para vivir."
Y es que escribiendo, se hace uno más consciente de la realidad que es estar en este mundo, con todas sus penas y sus alegrías.
Se hace uno más sensible ante la visiónh de lo que contempla, de lo que nos rodea, sea bello o feo; te atraiga o te cause rechazo.
Hace algún tiempo tuve un rato libre y me dirigí al Retiro madrileño. Pocas ciudades en el mundo pueden disfrutar de un parque como éste, en pleno centro de una gran ciudad.
Dicen que fue de la Corona Española antes de cederse al pueblo de Madrid. Es que los reyes siempre han tenido muy buen gusto. Hay que admitirlo.
Caminaba por uno de los múltiples senderos que allí hay y unas palomas me cerraban el paso, ocupando todo el ancho del camino.
Con una enorme discrección se apartaron. Comprendieron que estaban estorbando mi caminar. Pero no huyeron volando. Sintieron que yo era hombre de paz. Pasé sin molestarlas y ellas siguieron a lo suyo.
Llegué hasta la Plaza de Panamá, una pequeña rotonda con fuente y montones de flores rodeándola.
Junto a la rotonda habia una estela de piedra con el medallón de un personaje que no me entretuve en averiguar su identidad.
Pero sí me llamó poderosamente la atención lo que allí había escrito:
"El hombre tiene derecho a vivir en cualquier parte del mundo. Si de mí dependier, borraría del diccionario la palabra extranjero."
He recordado este episodio insignificante de mi vida tras la muerte violenta de estos dos amigos ecuatorianos que vinieron a nuestro país buscando una oportunidad para sus vidas y han encontrado la muerte a causa de una estúpida y criminal acción terrorista.
DEDICATORIA: Para Diego Armando y Carlos Alberto. Que Dios os dé su descanso.