"A propósito del etarra Iñaki de Juana Chaos"
Amigos blogueros: Yo, ahora mismo, no sé si creo en Dios o no porque estoy, como casi siempre, hecho un lío.
Es que me eduqué en colegios de curas y algo queda siempre de todo aquello que allí vivimos.
Pero en lo que sí creo ahora mismo es en el ser humano y en la capacidad de bondad de la mayoría de las personas.
Por eso me asusta la cantidad de gente que observo estos días expresando odio y deseo de venganza (contra los terroristas, por ejemplo).
Todos aquellos manifestantes de la AVT y PP, con obispos incluídos (por cierto que a estos últimos no los vi en la última manifestación convocada por ecuatorianos y sindicatos), gritando:
"Zapatero, asesino." "Zapatero, vete con tu abuelo." "Zapatero, amigo de los etarras." Y otras lindezas.
Seguro que si se les hubiera preguntado a quellos manifestantes si eran católicos creyentes (no profesionales de las creencias), si Dios era algo en sus vidas, seguro que habrían contestado algo así como:
"Dios lo es todo en nuestras vidas."
¿Y de qué Dios están hablando? Del Dios de la Cólera veterotestamentario o del Dios del Amor y el Perdón del Evangelio?
¿Y dónde quedan los sentimientos de piedad, de respeto, de sentido de la proporcionalidad hacia la autoridad?
Pues sigo sin entender nada.
Tampoco entiendo al cardenal Rouco cuando dice que las cosas malas pasan porque se ha perdido la fé.
¿No será más bien que no acabamos de ver esa fé en los que dicen que la tienen?
Tengo grabada la cara risueña, plena de satisfacción, del Sr Rajoy (le supongo creyente de misa incluida) ante la noticia de que a De Juana Chaos no le concedían la libertad vigilada en su domicilio.
Disimule, Sr Futuro Presidente de España.
A los políticos, que por profesión son expertos en el arte del disimulo, les conviene ser más reservados en sus emociones, por el bien de todos.
Hay quiennes siguen insistiendo en que los terroristas etarras asesinos tienen que mostrar arrepentimiento.
Y yo digo que no son creyentes.
Quien les tiene que pedir que se arrepientan es Dios para que puedan entrar en el Cielo.
Nosotros, los seres humanos, lo que tenemos que pedirles es que dejen de matar. Que está muy feo.


Pablo dijo
Hola, muy buenas. Verás creo que no hay que confundir el tocino con la velocidad.
6 Febrero 2007 | 12:20 PM