"¡Menudo elemento era el tal Don Quijote!"
Amig@s
bloguer@s (dear blogguers): Debo estar - perdonadme esta pequeña vanidad - entre el diez por ciento de españoles que se ha atrevido a leer el Quijote, íntegramente y en versión original, y que, además, se lo haya pasado bien.
Prueba de ello es que, tras su lectura, aún me quedaron ganas de leerme, como complemento, el libro de don Miguel de Unamuno titulado "Vida de Don Quijote y Sancho".
En dicho libro, el gran escritor y pensador vasco nos ofrece unas magníficas reflexiones sobre el personaje de Cervantes.
La impresión final que te produce la lectura del Quijote es la de una inmensa ternura por un ser, aparentemente, tan desgraciado.
Pero sólo aparentemente, me parece a mí.
Le importaron un comino la familia y los amigos.
Con premeditación y nocturnidad se marchó con su colega Sancho por ahí.
Y todo con la simple excusa de deshacer un par entuertos y, de camino, arreglar un poco el mundo para luego ponerlo a los pies de su Dulcinea.
Para mí que fue un viva la virgen. Hizo lo que le apeteció.
Total, un perfecto calavera. Pero un calavera maravilloso.
Un loco divino.

tumbaita dijo
Sí, la carcel y el hambre, le dieron vuelos a Cervantes, para escribir ese libro. Solo a un corazón amante, que cree en lo divino y tiene buen talante, las penurias le hacen, tirar palante. E inventó esa historia fascinante, y a esos personajes. El Quijote y Sancho, inseparables, como compañeros de camino. En una España de picaresca, donde el arte andaluz no estaba reñido, con las tendencias extranjeras. Que siempre hacen flaco favor, a la cultura de nuestra tierra, porque como lo español, nada en el mundo, aquí, está lo mejor, sangre y oro nuestra bandera.
27 Abril 2007 | 01:51 PM