"¿En qué les había ofendido ese torito enamorado de la luna para que lo destruyeran?"
Amig@s
bloguer@s:
Alguien ha dicho que "no hay nadie más tonto que un tonto nacionalista".
Y más ahora con lo de la Comunidad Europea y todo eso de la globalización.
No es que esté del todo de acuerdo con esa afirmación.
Pero en el caso de este grupo de autodenominados "nacionalistas catalanes" que ha destruido el toro de Osborne que aún permanecía en pie en Cataluña, lo firmo.
El famoso toro de Osborne hacía tiempo que había dejado de ser motivo de propaganda de una determinada bebida.
Había sido adoptado por todos los españoles como algo propio.
Había sufrido la metamorfosis de convertirse en símbolo de España para cualquier foráneo que nos visitara.
Lo habían declarado, incluso, "bien de interés cultural".
Pues bien. La silueta de este bello toro negro azabache ya no volverá a saludarnos más, desde su altozano, a cuantos viajábamos de vez en cuando a tierras catalanas.
Y todo porque a unos enfermos, les ha parecido bien.
¿Por qué seguirá habiendo gente que, cuando algo no le gusta, lo destruye?
Bueno. Pues ya son felices.
Ahora vienen con que el burro catalán les representa mejor.
Pues apañados estamos.
Irene Varela dijo
Ya se sabe, a los catalanes les gusta mucho más el burrillo ese que adoptaron como símbolo en vez del toro. En fin... todo para ellos, que se lo merecen por zoquetes.
Besos**
15 Agosto 2007 | 01:42 PM