"¿Por qué un hombre guapo no puede ser también inteligente?"
Amig@s
bloguer@s:
Muchísimas mujeres guapas lo son.
Y Cayetano Rivera Ordóñez, sobrino, hermano, bisnieto, nieto e hijo de toreros, también lo es.
Eso es lo que deduzco de una entrevista que el pasado 8 de Agosto le hicieron en el periódico "El Mundo".
Recién salido de una cornada, parece ya estar casi curado.
Siempre me ha llamado la atención la rapidez con la que se recuperan los toreros de las cornadas - no importa la gravedad de las mismas.
Y es que sospecho que, dentro de la raza humana, los toreros forman un apartado. Porque si no...
Hubo un tiempo en que los toreros, salvo excepciones, eran pobres de solemnidad y podía tener sentido que se dedicaran al toreo porque, como decían:
"Más cornás da el hambre".
Pero en Cayetano, el torero de los ojos verdes, como su padre, el gran Francisco Rivera "Paquirri", niño bien, educado en colegios suizos y a quien nunca le ha faltado de nada...
Lo de torear debe ser auténtica vocación, aparte del peso de la herencia.
A lo largo de la entrevista repite lo de:
"Yo antes que torero, me he formado como hombre".
Y parece ser así. Se le ve centrado, responsable, muy seguro en sus respuestas a cuantas preguntas le formula el periodista Antonio Lucas.
Frente a un toro lo que valen son los hechos, los movimientos precisos, los entendidos, la complicidad con cuantos escenifican la lucha con el astado.
¿Le ha servido de algo su pedigree torero?
Pues como muy bien él dice:
"Abre puertas y crea exigencias".
No debe ser fácil vivir y actuar con las cámaras siempre enfocándole.
No se compromete con el periodista a la hora de decantarse por un partido político concreto.
Cayetano se muestra prudente y, ante la disyuntiva de tener que elegir entre Zapatero o Rajoy, se escapa por la tangente:
"Me está - en ningún momento tutea a su entrevistador - haciendo entrar en camisa de once varas".
Idéntica indefinición ante el tema religiosa:
"Digamos que soy creyente a mi manera".
Me cae bien este torero, capaz de expresarse en tres idiomas, como corresponde a un torero de nuestro tiempo.
Cuando, finalmente, le tocan el tema del amor confiesa:
"Es muy difícil encontrar a alguien con quien querer compartir la vida".
PD.- Mientras escribo este post, me ha parecido leer una nota de prensa en el ordenador que habla de una recaida en el porceso de recuperación de la tremenda cornada de hace unos días.
¡Suerte, maestro!
ultreia dijo
Coincidimos, es un maestro del toreo a quien le pesa el apellido pero lo lleva con maestría. Mientras vaya de sencillo, no caiga en tonterías y se dedique a lo suyo, seguro que tiene muchas tardes que regalarnos a los taurinos. No ha tenido una recaída, sino una revisión y un chequeo, algo de responsable antes de volver a ponerse ante el toro.
Buen miércoles
22 Agosto 2007 | 12:12 PM