Carmen Martínez Bordíu, "noble" por accidente.
Amig@s bloguer@s:
Vaya por delante que la nieta de Franco, a mí, me cae bien: por su alegría de vivir, su vitalidad, su sinceridad y su sencillez.
Pero hoy quiero reflexionar sobre aquellos personajes de la vida pública a quienes consideramos como de estatus social "superior".
Se me ha ocurrido clasificarlos en tres categorías.
Entrarían en la primera los nacidos de padres con un estatus social alto. Ahí permanecen toda su existencia. No les afectará los vaivenes de la vida ni los caprichos de la fortuna..
En la segunda consideraríamos aquellos que, habiendo nacido de "alta cuna", caen un día de esa situación de privilegio pero se les sigue notando lo que fueron y de donde vienen.
Es decir, "un noble de toda la vida", aunque pierda sus bienes y aunque vaya de pobre, se le seguirá notando lo que fue.
Y, finalmente, a la tercera clase pertenecerían cuantos nacieron o vivieron algún tiempo como "nobles" y, apenas pueden - digamos, tras un paso por un programa televisivo del corazón -, se reubican en el lugar que les es más cómodo.
Y no añado nada más.