"Izquierdistas de diseño" o "Rojos de última hora".
A lo largo de la vida, la gente cambia.
Algunos demasiado, a mi modo de ver, pero allá ellos.
Entre los políticos es donde más se nota.
También la edad hace sus estragos: compañeros míos, más rojos que el carmín en mis años de Universidad, son ahora azules como el mar.
Pero no soy yo quien los vaya a criticar.
'Ca cual eh ca cual', que decía el torero cordobés don Rafael Guerra 'Guerrita'.
Hablando de toreros, tengo un mosqueo que, aunque llevo con él una semana, van a hacer falta otras pocas semanas para sacudírmelo de encima.
Se trata de otro torero, también cordobés, Manuel Rodríguez 'Manolete'.
He notado una especie de caza y captura del torero, al que algunos le achacaban leyendas para llorar de los años franquistas.
Y así, en un hotel madrileño ha desaparecido una habitación, que la tenían llena de recuerdos del torero.
Y en la Casa de Córdoba de Madrid, su estatua ha sido reemplazada por otra de Séneca - quizás porque habiendo sido filósofo y preceptor de Nerón, da más categoría a la casa que la efigie del torero, que era hombre de pocas letras.
Pero es que a la hora de los postres veo uno que le llaman "Dulce de Córdoba".
Pregunto: "¿esto qué es?"
Me responden: "Lo que antes llamábamos "manoletes".
Lo que digo, se pasan de cursis y de innovadores.
Con Manolete ha sucedido algo parecido a lo de Paracuellos con don Santiago Carrillo, pero en el otro bando.
Desde hace un par de años he cogido la costumbre - que la tenía Manolete cuando acababa de torear en la plaza de las Ventas de Madrid: que marchaba para Córdoba pero hacía noche en el Parador de Manzanares - entonces con la denominación de Albergue de Carretera.
La primera vez que estuve pasando allí la noche, se exhibía en la zona del Bar/Cafetería una colección de fotos del Califa como recuerdo de su estancia.
He pasado por allí hace unos días y, para mi asombro, las fotos habían desaparecido.
¿Algún desaprensivo que se las había llevado?
No, el nuevo director, muy progre él, que ha pensado que eso desentona en "su" parador.
Así, por las buenas.
Un empleado me confesó que hace unos días habían pasado por allí unos parientes del escritor
Muñoz Seca, y al preguntar que dónde habían puesto una pintura que había de su pariente, le respondieron que ya no estaba.
¿Otro ladrón de cuadros desaprensivo?
¿Se había marchado con Manolete de juerga?
No, el progre del director nuevo que juzgó también que no era adecuado para este establecimiento este cuadro.
¿Qué será lo próximo: borrar el color azulón, tan típico de La Mancha, porque recuerda la camisa de la Falange?
Cuando se comienza haciendo tonterías de este tipo, se acaba haciendo el ridículo.
Reproduzco dos fotos, que obtuve en mi último viaje:
En una de ellas, la vista del parador desde mi habitación.
En la otra, la figura de Manolete, estatua que podemos ver en el barrio de Santa Marina de Córdoba.
Lo que piensa el torero de todo esto, se puede ver claro en su postura.