El día qme me saludó una reina.
Bueno, en realidad, yo la saludé primero y ella, como buena persona que es, correspondió a mi saludo.
¿De quiénes estoy hablando? De la reina doña Sofía y de mí.
Era yo por aquel tiempo estudiante en Granada y me dirigía a la plaza de Mariana Pineda, la heroina liberal granadina, tan magistralmente retratada por Lorca, donde había quedado con unos amigos.
Estaba aguardando en un semáforo cuando se acercó una comitiva en la que pude contemplar en un coche negro con los cristales bajados a nuestra Reina.
Me salió espontáneo el agitar mi brazo derecho en forma de saludo, a lo que su Majestad respondíó con un gesto del suyo.
Como era la única persona que en aquel momento esperaba el semáforo en verde para pasar, debo intepretar que aquel saludo regio iba dirigido a mí.
Hoy me he despertado con la noticia de que una periodista ha publicado un libro sobre la reina Sofía en el que vierte declaraciones cuanto menos impropias.
La Casa Real ha hecho las debidas puntualizaciones porque vertia opiniones sobre los homsexuales, la religión caólica, la eutanasia, el aborto y otros asuntos polémicos, en los que los Reyes normalmente, dada su enorme prudencia, no suelen entrar porque no es asunto suyo opinar sobre cuestiones políticas, máxime si son asuntos aprobados por nuestras Cortes.
La periodista es Pilar Urbano, de quien dicen que pertenece al Opus - esa institución religiosa, conocida por algunos, amada por unos pocos e ignorada por muchos.
Yo estoy tan perplejo con estas declaraciones reales como el que fue Jefe de la Casa Real, don Sabino Fernández Campos.
Las opiniones, como es de suponer, son de lo más vario pintas.
Y van desde IU, que dice que esto se tiene que aclarar, al PSOE que no sabe no contesta - como debe de ser - al PP, donde hay sujetos que dicen una cosa y a las dos horas dicen lo contrario, hasta el colectivo de Hosexuales y Lesbianas que, si en un prinicpio mostraron su malestar, al escuchar el desmentido de la Casa Real, lo han dado por bueno, con lo que han demostrado una enorme cordura.
Majestad, le suplico que cuide sus amistades. Los del OPUS no son de fiar, a la vista de lo que ha sucedido.
Mientras tanto yo tengo que pronunciarme.
¿Creo a doña Sofía o a doña Pilar Urbano?
Sin duda a la Reina.
Mi argumento es el siguiente: ¿Quién se beneficia de todo esto?
La periodista, que ha visto aumentadas las ventas de su libro.
Lo que me extraña es que la Urbano no haya acudido aún al programa La Noria.
Pero acudirá a largar. Y muy pronto. Ya me lo contaréis.

riselo dijo
Amigos blogueros:
No hay nada como estar en el sitio preciso y en el momento adecuado para sentir emociones o adquirir experiencias.
Otro día os contaré cómo y por qué visité La Moncloa.
1 Noviembre 2008 | 03:06 PM