¡Ay de los profetas de desdichas!
Nos hallábamos ya suficientemente acojonados con la crisis que nos atenaza, y llega José Mari y nos termina de aguar la fiesta.
Estoy hablando del señor Aznar..
Cada vez que aparece en escena es para echarse a llorar.
Leo en un diario madrileño:
"El ex-presidente del Gobierno José María Aznar se apoyó ayer en 'los expertos' para vaticinar que la crisis económica durará en España 'entre seis y diez años', lo que elevará el desempleo 'por encima de los cuatro millones de parados'.
Si de algo andamos sobrados en nuestra patria es de profetas.
'¡Menos arquitectos y más maestros de obra!' me decía un amigo mío cuando me veía fantasear con proyectos poco prácticos.
De profetas, plañideras, anunciadores de desgracias y calamidades, ya vamos despachados.
Lo que ahora necesitamso es gente con ideas originales, con propuestas ilusionantes, con alientos nuevos que nos hagan recobrar la esperanza, pensar que las cosas tienen arreglo y que las desgracias no son eternas.
Y si Aznar tiene propuestas, que las exponga.
Pero no. Le sucede como a tantas personas que sirven para diagnosticar pero no para ofrecer soluciones.
Porque concluye mi hombre su perorata:
"En lugar de lamentarnos, lo más productivo es plantear soluciones, caminos de futuro, Porque los hay."
Y se queda ahí.
Pero, alma de cántaro, suelta ya las soluciones, que estamos deseando ponerlas en práctica y ayudar, de paso, a nuestro Gobierno, que anda el pobre perdido, a darnos esperanzas a todos.
Así podría el señor Zapatero marchar a Washington tan contento - tras haber logrado con su cabezonería ingresar en el grupo de los selectos - a poner sobre la mesa de las naciones poderosas soluciones prácticas.
riselo dijo
Amigos blgueros:
Sólo se salvan los que, cuando caen al agua, saben nadar.
En épocas de crisis - de todo tipo - sólo las superan los que se han preparado.
11 Noviembre 2008 | 02:38 PM