La noche de los cristales rotos de Rivas Vaciamadrid.
En un municipio madrileño que se caracteriza por la defensa de los derechos humanos y por el entendimiento entre todas las naciones - basta con saber que es la sede del Foro Internacional de las Naciones - a veces ocurren cosas que te hacen pensar.
Es también una ciudad de contrastes. En una población que vota mayoritariamente izquierda desde hace muchos años, acaba de inaugurarse una nueva iglesia, preciosa y vanguardista en su arquitectura.
Soy de los que van a usar poco este templo.
Pero también de los que un día del año 2005 se desayunadron indignados con la desagradable noticia de que este templo, aún en construcción, había sido asaltado por unos sinvergüenzas que no contentos con llenar la fachada de pintadas insultantes - que no habría pasado de ser una lamentable gamberrada - rompieron el sistema de calefacción - y esto ya es delito.
Y me indignó por lo que supone de intolerancia en un municipio que, si de algo se caracteriza, es por la tolerancia y el respeto por todos.
Leo en el semanario 'Gente en Madrid' una crónica del día de su inauguración:
"No hay en Rivas ningún edificio que recoja en su interior tantas obras de Arte pues muchos artistas, como Javier Viver, Fdernando Pagola o José Luis Sánchez han donado sus obras de manera desinteresada".
Y esto, para una ciudad nueva, sin apenas vestigios de lo que fuera en siglos pasados, destruidos por la contienda del 36 - si no mencionamos la iglesia donde se venera al Cristo de Rivas - es algo imortante también desde el punto de vista cultural.
Pues que los creyentes católicos la disfruten
Y el resto, la respetemos.
riselo dijo
Amigos blogueros:
Si soy un enemigo declarado de los graffiti, en general - no tengo nada que objetar a los murales, con el debido permiso - más aún cuando son en forma de frases injuriosas contra personas o instituciones, escritas con alevosía, cobardía y nocturnidad.
Ya he visto en las paredes de varias inglesias de Madrid la misma frase:
"La única iglesia que ilumnia es la que arde".
Y mi indignación no es por motivos religiosos pues soy agnóstico.
Es por simple respeto a todo.
¿Esto qué es una cosigna de un grupo de estúpidos?
Tampoco entiendo a los que andan quemando efigies regias.
Hay un componente de violencia que no pega a los que las queman, quienes suelen declarse gente pacífica.
Yo el fuego sólo lo quiero para hacer la comida.
Hasta me molestan los fuegos artificiales.
17 Noviembre 2008 | 07:02 PM