Yo no tengo nada contra Franco. Pero muchos españoles, sí.
Son las circunstancias de la vida las que ponen a las personas en determinadas condiciones de afrontar ciertas vivencias.
No soy consciente de que en mi familia haya habido problemas de persecución política y menos que hayan tenido que afrontar algo tan doloroso como la muerte por ello durante la dictadura franquista.
Pero eso no es óbice para que yo me solidarice con cuantos han padecido el terror, la persecución y la muerte por ser simplemente contrarios al Régimen y así manifestarlo.
Leo en el periódico castellano-manchego 'El Día':
"Toledo quita las medallas de oro a Franco con la negativa del PP".
Algo que no acabo de entender es, por una parte, la insistencia del Partido Popular de proclamar que es un partido democrático y que no tiene nada que ver con la Dictadura de Franco.
Pero por otra parte se ponen de los nervios cuando se les dice que deben ser más explícitos en la condena de dicha dictadura o en la eliminación de los símbolos franquistas.
Me parece bien la actitud de los llamado 'nostálgicos del Régimen': ellos siguen, sin desaliento, con sus ideas y su entusiasmo por el Dictador.
No disimulan.
Cada cual con sus ideas, sus ideales y sus fantasmas.
Pero la actitud tan esquiva del PP, no acabo de entenderla.
El despojo de las medallas que la muy noble ciudad de Toledo concedió al Generalísimo no parece ser que fuera algo pedido por la ciudadanía sino por las autoridades de la época, evidentemente no elegidas por el pueblo.
La moción del otro día fue aprobada por los concejales del PSOE e IU, y rechazada por el PP.
El político local, San Emeterio, afirmó que "las medallas no fueron dadas por los toledanos ni se las merece".
Por otro lado el pepero García Pineda increpó a la izquierda del consistorio toledano con estas palabras:
"¿No tienen ustedes otras cosas que hacer que dedicarse a quitar medallitas a los muertos?"
Yo puedo responder por ellos con algo como que sí, tenemos muchas cosas que hacer en el Ayuntamiento, y las estamos haciendo.
Pero una de esas cosas urgentes es, precisamente, la de devolver las cosas a la racionalidad.
Hubo, al parecer, concejales del PP que dudaron sobre lo que tenían que votar y no elevaron en exceso la mano
Algo es algo.
Probablemente lo mejor habría sido, como mínimo, abstenerse.

riselo dijo
Hay cosas que si no se hacen a tiempo, luego nunca salen bien.
Una de ellas fue el desmantelamiento de todo cuanto supuso la dictadura franquista.
Ahora lo estamos haciendo apresuradamente y cada cual por su lado.
No obstante, yo soy optimista y pienso que dentro de ppco tiempo todo esto sí será, por fin, historia.
30 Noviembre 2008 | 02:36 PM