Eluana, finalmente se nos marchó.
¡Qué pena cuanto ha rodeado los ultimos días de la bella Eluana!
Una parte de la Iglesia y otra de la Política han querido obtener rendimiento de algo tan sagrado y personal como es la decisión de la partida de un ser de este mundo.
Lo más que puedo decir del señor Berlusconi es que es un caradura, votado por millones de ciudadanos italianos que ignoran dónde tienen su mano izquierda y dónde la derecha.
¿Por qué se oponían a dejar morir en paz a esta joven?
¿Por amor a ella?
Compasión y comprensión era cuanto necesitaban sus familiares y amigos, y no jaleo mediático.
¿Y qué me dicen del cardenal Ruini, Vicario de Roma, con su desafortunada frase "Dejarla morir es un homicidio".
Nos pasamos toda nuestra vida haciendo lo que ordenan los demás.
Permítasenos, al menos, elegir la hora y cómo queremos morir.
La vida, una vez llegados a este mundo, nos pertenece y nadie debiera mandar en ella: ni jueces ni políticos ni eclesiásticos...¡Nadie!
Descansa en Paz, Eluana querida. Te quiero.
riselo dijo
Amigos blogueros:
Cuando se asiste al espectáculo mediático de estos días donde a qujien no le importa pretende decidir la vida de alguien, uno se avergüenza de ser humano.
Algunos políticos pretendiendo obtener rendimiento de la muerte.
Determinados jerarcas eclesiásticos queriendo ser amantes de la vida - posiblemente sigan defendiendo las sentencias de muerte 'justas' - insultando a los familiares y llamando asesinos a los familaires y amigos de a una joven que decidió, cuando aún tenía poder para ello, que no la sometieran a cuidados inncesarios.
10 Febrero 2009 | 07:02 PM