No es bueno mezclar churras con merinas.
Leo en Público, en la sección 'Todo es posible', un artículo de la estupenda periodista y mejor persona, Nativel Preciado, titulado "Curas y monjas".
Cuenta que "el Congreso de los DIputados aprobó por unanimidad solicitar al Gobierno la mejora de la protección social de curas y monjas secularizados".
Si todo esto llegara a buen fin, se lograría que una 3.000 personas, que la Seguridad Social no tuvo a bien darlas de alta hasta el año 1978, ahora les reconozca más antigüedad para que puedan obtener una modesta pensión, al menos.
Hasta aquí, no tengo nada que objetar a la señor Preciado.
Pero mezcla este asunto con la indignación que surge cada vez que oye uno a un autónomo quejarse de que debe cotizar 35 años para lograr cobrar una jubilación de pena.
Pienso que no se deben mezclar ambos colectivos.
Porque si la posición de los autónomos es sangrante, la de los religiosos que, en un momento de su vida, decidieron 'colgar los hábitos' - como suele decirse, - puedan acceder a una pensión, es cuestión de justicia puesto que ellos no fueron culpables de su situación irregular.
Me explico. Yo veo en este asunto dos culpables principales:
El Estado, en primer lugar, porque no exigió que cotizaran - era como un privilegio del que gozaban, igual que el no hacer el servicio militar.
Y en segundo lugar, los Obispos y Superiores Regiliosos respecrtivos, que se beneficiaron de su trabajo.
Como no lo tenía esto claro, consulté - no sé si a 'un' experto o 'al' experto en estos asuntos.
Me dice que tal y como ha quedado esto es que los Obispos y Superiores de Congregaciones Religiosas pagan una parte del costo de la pensión.
Otra parte corre por parte del Estado.
Y finalmente, los beneficiados también aportan la suya.
Y así, todos contentos.
riselo dijo
Amigos blgoueros:
Leyendo el artículo de Mativiel Preciado me doy cuenta de lo difícil que es escribir de algo que no se concoe en profundidad.
Por eso es tan importante en los periódicos la sección 'Cartas al Director' donde los lectores apostillan y mejoran, muchas veces, las cosas que se cuentan por los profesionales en el mismo.
17 Marzo 2009 | 01:19 PM