Queríamos que bajara la inflación pero no tanto.
Es lo que sucedió a un amigo mío que, harto de Madrid, de su polución, de sus ruidos y de todo, en general, pidió un traslado a un sitio tranquilo de España.
Le enviaron a un pueblecido, en la falda de un monte, de unos trescientos habitantes.
Nada más llegar y, tras tomar contacto con el nuevo destino, envió una carta a sus jefes en la que les decía, entre otros asuntos:
"Yo quería tranquilidad pero no tanta".
Es lo que está pasando con la inflación.
Estábamos descontentos por tener la inflación más alta de Europa, y ahora resulta que está tan baja, tan baja, que estamos en riesgo de deflación.
A ver quién entiende esto.
Se lo preguntaré a Solbes.
O, mejor, a alguien del PP, que parecen saberlo todo.
riselo dijo
Amigos blogueros:
"A la fuerza, ahorcan", dice el refrán.
Y a fuerza de hablar de crisis económica, estamos aprendiendo términos como inflación, deflación...y todo sin ir a ninguna universidad.
24 Marzo 2009 | 01:30 PM