"Pepiño, Pepe, José, don José"
Pepe, para los amigos.
Pepiño para los enemigos - especialmente, la señora Aguirre, quine le llamaba así, pensando que, al llamarlo por el diminutivo, lo empequeñecía.
Pero doña Esperanza, que está a las últimas, asistió a la toma de posesión del señor Blanco y ya le llama don José.
Bueno, Nunca es demasiado tarde para aprender modales.
Hoy le han hecho una entrevista en una emisora de radio y José Blanco se quejaba de que sus detractores, por decir algo de él, descubren, como si fuera un pecado, que no posee ningun título universitario.
Me han contado los más viejos del lugar que una vez hubo en televisión un programa cultural - ¡Qué tiempos aquellos! - llamado 'Un millón para el mejor'.
Se trataba de saber cuánto sabía un concursante de un tema determinado.
Se presentó un señor muy culto, - tanto que era bedel en una universidad y de estar ocho horas cada día en la puerta de ese centro de saber, se le había pegado algo.
Pues bien. Dicho bedel demostró saber más de pájaros que cualquier catedrático de ornitología.
¿Precisó nuestro amigo concursante algún título universitario para poseer tan amplio conocimiento en aves?
¿Ha necesitado nuestro don José Blanco estar en posesión de alguna licenciatura para haber conducido a su partido a la victoria en dos elecciones generales consecutivas?
Como él muy bien ha dicho: "Mi master en Emporesas ha sido la gestión del PSOE, mi partido".
¿Necesitó la recienfallecida Corín Tellado una licenciatura en Literatura para escribir miles de novelas, lograr 400 millones de copias vendidas y ser traducida a más de 17 idiomas?
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
La titulitis es un mal como otro cualquiera.
Pensar que si no eres licenciado, no eres nadie, es una enorme tontería.
Yo conozco a un amigo con dos licenciaturas y algún título más de menor rango, y sigue siendo un don nadie.
En cambio, conozco a gente con sólo estudioso básicos, que han demostrado una enorme capacidad para las actividades en las que han intervendio.
11 Abril 2009 | 04:50 PM