El hijo de Faustino ya es presidente de la Xunta Galega
España cada vez se parece más a los Estados Unidos de América.
Y no me estoy refiriendo a que cada vez hay más McDonalds, o a que nos guste el cine americano más que el español, o cosas por el estilo.
Me refiero a que, frecuentemente, vemos a políticos en altas instancias cuyas familias eran modestas.
No hace mucho don José Blanco hablaba de su padre, un humilde trabajador del ministerio del cual es ahora responsable su hijo.
Es un orgullo para todo americano pensar que cualquier ciudadano de ese país puede llegar a ser presidente.
Ahora también eso es posible en España.
Me cae bien Alberto Núñez Feijóo.
Espero que la oposición le conceda el beneficio de los cien días clásicos.
Beneficio que no concedió su partido a una paisana suya, la nueva ministra de Economía, doña Elena Salgado, criticada incluso antes de jurar el cargo.
Y es que hay talantes y talantes.
El del señor Feijóo es del bueno - ´zapateril', diría yo - y muchos de sus correligionarios dejan bastante que desear en esto del talante.
Algunos miembros de la oposición le ven como un nuevo Fraga - ignorando que don Manuel es irrepetible.
Así, señores socialistas y del BNG, no vais a llegar a ninguna parte, y os auguro que, como no cambiéis, tenemos Feijóo para rato.
Yo soy de los que creen que el nuevo presidente gallego, que ha prometido diálogo para solucionar los acuciantes problemas de sus paisanos, va a dar un nuevo rumbo a la autonomía gallega.
'Galicia no es el PP', ha dicho.
Yo me lo creo.
Por eso voy a esperar los cien días de rigor para comenzar a criticarle.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
Las cartas ya están echadas para la autonomía gallega.
Cambio de gobierno, cambio de caras, cambio de modos de gobernar.
A ver si esta vez sí se cumple eso que dicen todos los presidentes electos - sean de la nación, una autonomía o de una fábrica de galletas:
"Trabajaré para todos y todas. Estoy a vuestro servicio".
21 Abril 2009 | 11:03 AM