Un tipo que no usa preservativos, ¿puede ser presidente de una nación?
Puede, pero no debería.
Sobre todo si, además de presidente, es obispo de la Iglesia Católica.
Me estoy refiriendo a Monseñor Lugo, obispo del Paraguay y que fue elegido presidente de su nación hace unos años.
El periodista Marcos Balfagón le llama 'padre vocacional' porque, a pesar de su voto de castidad, común a todos los sacerdotes y religiosos católicos, este pastor de almas ha tenido no uno ni dos sino varios hijos sin - por supuesto, estar casado, sino durante el ejercicio de su noble misión.
Hace unos años, visitando una ciudad de Irlanda, nos dijo con mucha ironía la guía turística que nos acompañó durante todo el periplo por la Isla Esmeralda, como la llaman por su verdor exhuberante:
"Hoy visitaremos la hermosa catedral gótica de esta ciudad pero no a su arzobispo".
¿Motivo? Había abandonado la diócesis y marchado a Norteamérica donde vivía la mujer con la que había tenido un hijo, durante el ejercicio de su ministerio.
Y añadió nuestra amable guía:
"¡¡Menudo alivio para todos sus feligreses! Nos tenía aterrorizados con el miedo al infierno".
Muy cuco este arzobispo. Como sabía latín, sabía que lo del infierno es para asustar a los niños.
Pero él, por lo visto, también lograba asustar a los mayores.
No dejan de ser dos simples anécdotas, que no empaña la honorabilidad de la cantidad de buenos obispos que hay repartidos por el mundo.
Pero que debiera hacer reflexionar a la Alta Jerarquía de la Iglesia Católica que, a lo mejor, ya va siendo hora de que el celibato eclesiástico sea para quien lo pueda aguantar.
riselo dijo
Amig@s blguer@s:
No está nada mal que de vez en cuando se destapen 'escándalos' como el de este o tantos obispos y sacerdotes que se saltan a la torera su celibato.
¿De quién es la culpa?
Posiblemente más de la Jerarquía Católica, que continúa pensando que el celibato es más importante que la vocación sacerdotal que muchos de estos que sucumben poseen en alto grado.
Yo soy de los que piensan que el celibato es para una temporada.
Lo 'normal' es que una persona no sea capaz de ser célibe toda una vida.
¿Pero quíén soy yo para meterme en este berenjenal?
Doctores tiene la Iglesia y a ella corresponde revisar su postura ante este tema.
26 Mayo 2009 | 03:07 PM