13 rosas rojas y 7 rosas blancas.
Era mi día libre y, como suelo hacer en esos días, me traslado a Madrid a ver algún museo o exposición - ahora es maravilloso porque está toda la ciudad cuajada de espléndidas exposiciones dedicadas a la fotografía.
Tengo la manía de incluir en mi visita cultural una iglesia y el recorrrido de alguna calle, fijándome en las partes altas de los edificios y en las puertas de las casas por si descubro alguna lápida conmemorativa que recuerde algún ilustre personaje que hubiera habitado dicha mansión.
Esta vez me tocó recorrer la larga avenida de Santa Engracia, que va desde la señorial plaza de Alonso Martínez hasta la popular glorieta de Cuatro Caminos, recientemente remodelada, por lo que ahora pueden verse las fachadas de los edificios que rodean la històrica glorieta.
Comencé mi paseo en Cuatro Caminos y, casi llegando a Alonso Martínez, me llamó la atención una lápida sobre la fachada de una iglesia de estilo gótico moderno.
Ponía: "Iglesia restaurada con motivo de la beatificación de las 7 hermanas mártires, en el año 1998".
Me picó la curiosidad, tanto por ver cómo había quedado la iglesia tras su restauración como saber quiénes serían esas 7 rosas blancas que mencionaba la lápida conmemorativa.
Entré. Me senté. Contemplé la iglesia en su conjunto y, de pronto, reparé en un enorme cuadro de marco dorado, que representaba el martirio de las religiosas: 7 jóvenes con hábito, que portaban en su mano una palma, símbolo de que habían sufrido martirio por la fé.
Quise saber más y me dirigí a una religiosa que junto a mí se hallaba en actitud de estar orando.
Me atendió con mucha amabilidad y me explicó cuanto yo deseaba saber sobre las jóvenes.
Le pregunté si ella sabía que también habían sido asesinadas por esa época 13 jóvenes, pero por la otra parte.
Me confesó su ignorancia. No tenía ni idea, ni había oido hablar de que habían hecho una película sobre ellas.
Me despedí dándole las gracias, tanto por sus expicaciones como por el folleto que me regaló y que contiene una pequeña biografía de cada religiosa martirizada.
Debo confesar que me quedó un regusto triste.
Porque pensé ¿qué Iglesia es esta que honra con tanto lujo a 'sus' mártires y desconoce la existencia de otras chicas, incluso más jóvenes que estas religiosas, que habían sido también masacradas pero, al contrario de ellas, olvidadas hasta hace muy poco?
Es que unas fueron asesinadas por los buenos y otras, por los malos.
Tan estúpidos unos como otros.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
¡Qué faciles somos a la hora de reconocer a los que consideramos nuestros y qué ingratos con los demás!
18 Junio 2009 | 03:54 PM