¡Ya era hora de que una víctima del terrorismo etarra no llorara en público!
Los de ETA, como además de terroristas y mafiosos, son unos sádicos, pues les encanta ver cómo lloran y se afligen los allegados de los que asesinan.
Pero esta vez la familia de Eduardo Puelles nos les ha dado con el gusto.
Han mostrado una enorme entereza y aguante.
Se han sorbido las lágrimas en público.
Y han mostrado su desprecio a los asesinos, dirigiéndose a cuantos les han acompañado en el luctuoso suceso, expresando sus sentimientos de gratitud hacia ellos, y su desprecio más profundo hacia los cobardes. asesinos.
Es verdad lo que ha dicho el hermano de Eduardo. Su hermano no ha sido una víctima; ha sido un guduri. El auténtico soldado vasco que lucha por la justicia y por la seguridad de su pueblo, dando la cara.
¿Qué concepto de soldado vasco tienen los terroristas cuando su forma de matar nunca es de frente sino con bombas o tiros en la nuca?
Mi más sentido pésame, familia y amigos de Eduardo.
Gracias por vuestro ejemplo.

riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
Algo está cambiando, pero ahora en serio, en el tratamiento de las autoridades vascas al terrorismo.
Al PNV le enfada que le digan que ellos establecían una equidistancia entre terroristas y víctimas.
Pues que no se enfaden. Es lo cierto.
Han empleado el terrorismo como arma política y siempre que condenaban un asesinato tenían un pero que añadir.
El hecho de que casi ningún político peneuvista - creo que ninguno - haya sido asesinado, demuestra lo que digo, por muy duro que suene.
24 Junio 2009 | 03:00 PM