Ni el ladrillo ni FLorentino tienen la culpa.
Con frecuencia buscamos chivos expiatorios y descargamos sobre ellos la culpa que cada uno tiene.
Leo en el diario La Razón un artículo de Antonio Sáenz de Miera colocando las cosas en su sitio.
Titula su artículo:
"El ladrillo no tiene la culpa".
Y dice: 'cuando las cosas se ponen feas, nos da por buscar al culpable de nuestros males. Naturalmente, fuera de nosotros.
Y desarrolla la idea concluyendo 'nosotros somos los culpables no el ladrillo - la construcción'.
Y añade que 'ha sido el negocio a cualquier precio, cuando no con manejos turbios, lo que nos ha llevado a la situación actual'.
Algo parecido, en este asunto de culpar a los demás, sucede con el reciente fichaje del enorme jugador que es Cristiano Ronaldo.
Las mentes bienpensantes han salido a decir cosas tremendas sobre el despilfarro que supone, en tiempos de crisis, la cantidad de millones pagados por el jugador, y colocando al Presidente del Real Madrid en la picota.
La culpa habrá que repartirla entre todos. Especialmente en cuantos acuden al Bernabeu y se gastan alegremente más de cien euros por ver a su equipo.
Sin aficionados dispuestos a pagar estas cantidades de dinero, no habría Ronaldos que exigieran tan altas fichas ni clubes dispuestos a pagarlas.
riselo dijo
Amig@ bloguer@s:
A punto estuve un sujeto de atropellarme en un paso de peatones con poca visibilidad para los conductores a causa del sol.
Le digo:
"Oye, ¡ten cuidado!"
Y me responde el mozo con toda frescura:
"Es que no se ve por el sol".
"Entonces, adelante, atropéllame".
Un conductor que se precie, ¿no tendría que ir con más cuidado si el sol le da de frente y le impide una visibilidad correcta?
25 Junio 2009 | 04:45 PM