Y, por lo visto, la realidad es bien distinta.
Algo que aprendí en las clases de Filosofía del colegio fue a ser crítico y a no aceptar, de primeras, los tópicos de los que las conversaciones están llenos.
Leo en El País del pasado 19 de Junio un artículo, que a mí me ha parecido tremendamente esclarecedor, sobre las alternativas al cierre de la central nuclear de Garoña.
El artículo "Mentiras Atómicas" lo firma Rafael Méndez.
Va seguido de dos subtítulos muy esclarecedores:
- La propaganda se impone al análisis en el debate sobre la energía nuclear.
- Argumentos sesgados se usan a favor y en contra del cierre de las centrales.
Siempre he pensado que en asuntos de transcendencia todos deberíamos de estar de acuerdo.
Pero, tristemente, constato que hasta en esos asuntos se imponen las ideologías, los intereses económicos...
Como dice el periodista, hay grabadas en el imaginario colectivo medias verdades, cuando no simples falsedades, determinadas afirmaciones que no resisten una crítica seria.
Y son razones apriorísticas las que mueven a los ecologistas a decir no a las nucleares las que, con la misma fuerza, empujan a decir sí a la energía nuclear a empleados de centrales en peligro de cierre o a los dueños de las mismas.
No deseo insistir en el tema porque no lo he estudiado a fondo.
Pero no quiero concluir este post con algo que me ha llamado poderosamente la atención:
"España no es importador sino exportador de electricidad".
Asombrado me he quedado porque siempre nos han insistido que en este tema éramos deficitarios.
Y aduce el escritor argumentos que, a mí por lo menos, me convencen:
"La potencia instalada en España es de 94.978 megavatios, cuando la punta máxima de demanda jamás alcanzada es de 45.450'.
Entonces, continúa diciendo, 'esto implica que si se pusieran en marcha todas las centrales - carbón, gas, nuclear, eólica, solar, hidroeléctricas... - sobraría la mitad de la producción.
Nos han dicho, por activa y por pasiva, que importamos electricidad de Francia.
Pero pocas veces hemos oido - yo, ninguna - que exportamos electricidad a Portugal y Marruecos.
Otra cosa que nos han estado diciendo estos días es que si se cerrara Garoña, subiría el precio de la luz.
Y, al parecer, esto no deja de ser una exageración ya que la electricidad producida por esta central es mínima en el conjunto de las fuentes de energia actualmente disponibles en España.
¡Qué pena que no haya. al menos, unos mínimos, en los que todos los españoles pudiéramos estar de acuerdo!

riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
¡Qué fáciles somos en creer lo que nos interesa creer!
Basta con que alguien nos lo diga con entusiasmo aunque sospechemos que, segurmente, nos esté mientiendo.
26 Junio 2009 | 03:41 PM