A veces, la lógica abruma.
Vivo en un pueblo de la comunidad autónoma de Madrid que linda con la Cañada Real Galiana.
Antes, era lugar de paso para rebaños trashumantes.
Hoy, es lugar de trapicheo de droga.y hogar de gente marginada.
Desmantelada una y mil veces, con el paso del tiempo todo vuelve a ser igual.
Leo un artículo en El País sobre la situación de estos poblados marginales.
Aquí está situado el mayor mercado de la droga - pienso que de España.- en manos de personas que si no inmorales, al menos amorales: no poseen conciencia de estar haciendo nada malo.
Se atienen a la ley de la oferta y la demanda, como en cualqueir negocio.
Se defienden ante el periodista que los entrevista con una lógica aplastante:
"Ofrecemos cosas que la gente pide".
El problema de la droga, por consiguiente, y con estos plateamientos, no tiene solución a corto plazo por más que sufran vigilancia policial.
Porque la cosa está clara para mí:
'Mientras haya tontos que se droguen, habrá listos que les proporcionen la droga'.
Es como el asunto de la prostitución:
'Mintras haya demanda de prostitución, habrá personas dispuestas a ganar dinero prostituyéndose'.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
Hay cosas que no tienen solución por aquello de que "lo que no puede ser, no puede ser y, además, es imposible".
Mientras haya gente que demande sexo, habrá otros que se lo proporcionen.
Y el círculo no puede ser más 'vicioso'.
5 Julio 2009 | 02:27 PM