Aún hay quien cree que las chicas guapas son tontas.
Y están muy equivocados.
Porque hay que ser muy negado por la naturaleza para suponer que la inteligencia tiene algo que ver con la belleza.
Leo en el ABC del pasado domingo día 2 de Agosto una pequeña entrevista que le hace la periodista Rosario Sepúlveda a la modelo catalana, Judit Mascó.
Nos cuenta la barcelonesa que comenzó su carrera de modelo desde abajo. Tan pronto como que con 13 años ya hizo su primer anuncio.
Luego vendría su paso por la escuela de modelos, que ella confiesa costaba una pasta, y que su madre le adelantó.
Cuenta los muchos problemas que deben solventar quienes se dedican a esta sacrificada profesión - la soledad, probablemente, el más duro.
Y me quedo con dos frases suyas, que describen muy bien su carácter:
Primero, que todas las modelos que logran llegar a lo más alto, por muy frágiles que se las vea, son mujeres de un enorme carácter y empuje.
Y, sobre todo, que "chicas tontas, arriba, no llega ni una".
Larga vida te deseo, Judit, tanto en tu profesión de modelo como en las otras empresas en que andas metida.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
No hay cosa más tonta que pensar que la belleza, o la raza, o la forma de hablar o tantas otras características de las personas tengan algo que ver con la inteligencia.
4 Septiembre 2009 | 06:11 PM