Las manifestaciones no tienen por qué ser violentas.
Un derecho reconocido en democracia es el de poderse manifestar en la calle en defensa de cualquier idea, por peregrina que pueda parecer.
Este domingo pasado debemos felictarnos por dos manifestaciones ocurridas en la población catalana de Arenys de Munt.
En este pueblo feron llamados a consulta sobre la siguiente propuesta:
"¿Está usted de acuerdo con que Cataluña se convierta en un Estado de Derecho, independiente, democrático y social, integrado en la Unión Europea?"
Ríos de tinta sobre este hecho local, que lo único que ha conseguido es hacer famosa a una población que casi nadie conocía fuera de Cataluña.
Pero lo importante es que tanto la manifestación de los 6.500 habitantes a favor de la independencia - un 96% - como la contramanifestación de un centenar de falangista transcurrieron con toda normalidad.
El único incidente desagradable fue el apedreo al autobús en el que se marchaban los manifestantes falangistas.
Y lo bonito del caso es que al calde le faltó tiempo para condenar el ataque de un violento grupo de independistas.
Bueno, Pues aquí paz y luego gloria.
No pasa nada por que se hagan estas cosas.
A no ser que nos empeñemos en envenenarlas.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
Algo que nunca entenderé es que hay grupos de gente que se manifiesten en defensa de algo y la emprendan a pedradas con la policía, rompan mobiliario urbano y escaparates...
¿A qué viene eso?
Si lo que desean algunos de los que van a estas mani¡festaciones es descargar adrenalina, pueden encontrar métodos que no molesten a nadie: escalar, por ejemplo, los Pirineos, en cualquiera de sus dosmodalidades, laespañola o la francesa.
28 Septiembre 2009 | 06:38 PM