Los jefes suelen ser mejores que sus súbditos.
Incluso los dictadores. Los dictadores no serían nada si no tuvieran unos seguidores que les jaleasen.
El actual dictador de Honduras sería un don nadie sin unos militares y una policía que le están apoyando..
Felipe González, posiblemente uno de los mejores presidentes de Gobierno de España en el siglo XX - no el mejor porque, según el PP, es don José María Aznar - era bueno pero no los que le pedían "¡Felipe, dales caña"!
El Papa es un santo por definición - por eso le llaman Santo Padre - pero no los cardenales que le escriben los discursos y que le obligan a pronunciarse sobre asuntos que ni siquiera están en los Evangelios - el Sida, por ejemplo.
Los jefes suelen ser buenas personas pero no los aduladores que les rodean, y que todo jefe que se precie tiene siempre al lado suyo, y que les hacen hacer cosas que sin estos personajes no harían.
Incluso yo puede que sea un estupendo escritor de blogs pero no me lo creo porque una persona que me quiere mucho no deja de decirme: "Riselo, ¡qué bien escribes!"
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
La figura del adulador - vulgo, 'pelotillero' - es nefasta para la recta percepción de las cosas.
Hacen mucho daño y no se dan cuenta.
30 Septiembre 2009 | 12:35 AM