He hallado la solución para la supervivencia del toro de lidia.
Si España no tuviera toros, flamenco y semanas santas, sería Suecia.
Dicho lo dicho, yo no tendría nada que objetar. ni al flamenco - ¿habrá algún cante más profundo y espiritual, por terrenal, que este cante? - ni a la Semana Santa, incluso considerándola sólo como fenómeno social.
Retocaría, sinembargo, el asunto de los toros.
No suprimiendo las corridas - el Parlamento de la Generalitat de Catalunya está a punto de aprobar la supresión de las corridas de toros en esa comunidad.
¡Cómo son estos catalanes, siempre tan extremistas en algunas cosas! Se les ha metido en la cabeza que el animal que mola es el borrico, y de ahí no los sacas.
Pero sí favoreciendo un tipo de deporte con toros que es 'el recorte'.
Para quien no haya oido hablar de esto les recordaré que a veinte kilómetros de Madrid hay una localidad centenaria, fundada por Felipe II, famosa desde siempre por sus vinos y, en los ultimos años, por su festival mundial de Rock.
En ella cada año se celebran concursos de recortes, donde auténticos gimnastas se enfrentan al toro sin más defensa que su agilidad y su gracia al esquivar, dar un recorte, al astado.
Así se irían eliminanando poco a poco las sangrientas corridas de toro, siendo sustituidas por este deporte con toros.
Conservaríamos en alguna medida la raza del toro de lidia y contentaríamos a tantos españoles a quienes ya no gusta de asistir a los espectáculos taurinos tradicionales.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
¡Bulls, yes; bulls, no. That it is the question!
En esto, como en tantas cosas, los españoles estamos divididos fifty, fifty.
Y no hay forma de ponerse de acuerdo.
Una forma sustitutoria es la forma de toreo a la portuguesa: sin derramamiento de sangre.
Otra forma, supongo que heredada de los forçados portugueses, es esta que propongo en mi blog.
6 Octubre 2009 | 07:01