El gitano Peret es de los míos.
No por lo de la raza, que yo soy payo y él gitano.
Sino por los sentimientos.
Posee un concepto tan lúdico de la muerte como el mío.
Yo también quisiera que si alguien fuera a mi entierro - que lo dudo, porque tengo mandado que den mi cuerpo a la ciencia y luego me incineren en el más absoluto secreto -, me cantaran algo flamenco.
Este 'gitanismo' mío proviene, posiblemente, del hecho que de pequeño mis padres me decían, para asustarme, que yo era hijo de unos gitanos y que me habían recogido debajo de un puente.
No debería yo ser muy asustadizo porque un día que íbamos de excursión por el campo - yo era muy pequeño - nos cruzamos con una familia de gitanos y, según me contaron mis padres, no lo recuerdo, yo les seguí canturreando y haciendo como que bailaba y al son de lo que ellos cantaban.
Es Peret, catalán de Mataró, el inventor de la llamada 'rumba catalana' , y persona de un enorme sentido del humor.
Tanto que desea, como le contó a la periodista Mirentxu Mariño, que el día que él muera, le canten "El muerto vivo que estaba tomando cañas".
Para que luego digan que los catalanes no tienen 'grasia'.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
Escuché el otro día en la radio a una gitana contar cómo están representando una obra de Lorca, cuyo texto han debido aprender de oidas porque ninguna de las mujeres gitanas que participan en la representación saben leer ni escribir.
Les está costando salir de su aislamiento e incultura pero, de vez en cuando, se entera uno de gitanas profesoras o gitanos abogados.
14 Noviembre 2009 | 12:01 AM