No todos los obispos españoles son iguales, afortunadamente.
Leo un titular de Público:
"La Iglesia vasca tiene memoria".
Es la Memoria Histórica el motivo por el que los cuatro pastores del País Vasco han considerado digno que se celebre un homenaje a 14 curas nacionalistas fusilados por Franco, defendiendo que también sean considerados como mártires.
Pero aquí entra el inefable Monseñor Camino, que afirma que 'No todos los asesinados son mártires'.
Le ha faltado añadir: sólo son mártires los que asesinaron los malos.
Los que asesinaron los bueno, esos no.
Lo que desean los cuatro obispos vascos es 'purificar la memoria, servir a la verdad, pedir perdón'.
Porque merecen honores que les negaron quienes debían haberlos honrado.
Porque 'habiendo sido ejecutados por los vencedores, han sido relegados al silencio'.
¡Qué ridícula resulta contemplar a la Iglesia de Rouco honrar a los centenares de mártires de los incontrolados comunistas, y el silencio culpable de esa misma Iglesia para con los sacerdotes masacrados por el Dictador.
Lo que más me impresiona de todo esto es el odio de los que continúan defendiendo los asesinados de Paracuellos, y la serenidad y sosiego de los que reclaman a personas como estas o a tantas como aún esperan ser desenterradas en fosas anónimas.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
De toda la vida de Dios, los míos son los buenos y los demás, los malos.
Pero esto que se nos puede perdonar a nosotros, pobres pecadores, es difícil de perdonar a los obispos que se las dan de santos y de impartir normas de santidad y considerarse a sí mismo guardianes de las verdades absolutas.
16 Noviembre 2009 | 02:12 PM