Don Mariano, el lenguaraz.
El señor que habla demasiado en situaciones francamente delicadas es don Mariano Rajoy, Presidente del Partido Popular.
Y lo que acaba de decir esta misma mañana es:
"Me da la impresión de que el Gobierno ha arrojado la toalla en este asunto".
'Este asunto' es la delicadísima situación de la activista saharaui, que lleva ya tres semanas en huelga de hambre y cuyo caso es de difícilísima solución para el Gobierno español porque no depende de él.
Parece mentira que, siendo un tipo tan listo - tanto que lidera a miles de activistas del PP y le apoya casi el 50% de la nación española - pronuncie semejantes lindezas.
Cuanto se diga en contra de nuestros vecinos del otro lado del Estrecho, rebota sobre nosotros como un boomerang.
¿Recuerdan lo tonto que éramos de niños que, como juego, escupiamos al cielo y la saliva caía sobre nuestros rostros?
¿Qué desea el señor Rajoy, que le leamos la cartilla a los marroquíes?
Los marroquíes, además de árabe, saben latín y son más listos que el hambre.
Métete con su rey, y saldrás escaldado.
Sólo nuestro Rey, su primo, podría decirle algo, pero no conviene por ahora.
¡Menuda marcha verde nos montaron en tiempos del Dictador!
Si esta activista se ha metido en un callejón sin salida, que salga ella sola.
Bastante ha hecho ya el Gobierno español y, sobre todo, su ministro Moratinos.
Tanto que ha rozado casi la ilegalidad, al ofrecerle el pasaporte español para que pueda viajar a su tierra.
Pasaporte que ha rechazado, al igual que otras ofertas hechas desde el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Yo me acuerdo de niño con qué fervor nos decían en las clases de catecismo que ' la sangre de los mártires era semilla de nuevos cristianos'.
A ver si va a suceder que los que rodean a esta señora lo que desean, en el fondo, es que muera y así armar la marimoreana.
Todo dicho con el respeto que me merece el pueblo saharaui y, sobre todo, los hijos adolescentes, de 123 y 15 años, de esta activista, abandonados a su suerte por un concepto de dignidad llevada al extremo.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
Ante todo, perdonad el 123 que se me ha colado.
Evidentemente, son 13 años los de este niño saharaui.
Creo que cada persona es responsable de sus actos.
Las palabras de su abogada esta mañana poniendo a parir al gobierno español no son de recibo y poco ayudan aunque este mismo gobierno está demostrando desarrollar una paciencia infinita aguantando impertinencias de unos y de otros en el caso.
7 Diciembre 2009 | 11:11 AM