Todas las rubias no son tontas.
Muchas morenas, sí.
Hace tiempo, cuando yo mensaba que Marilyn Monroe era sólo una cara bonita, me sorprendió verla en una foto extraña: en bañador y leyendo el Ulyses de James Joyce.
Algo así como si yo me pusiera el pijama para leer La Divina Comedia.
Porque este libro que tenía la Monroe en sus manos es un tocho de libro que, sospecho, nadie de este mundo ha sido capaz de leerlo en su integridad, a no ser que se haya saltado las páginas de dos en dos.
Más adelante, y a medida que iba visionando sus películas, me fui dando cuenta de la estupenda actriz que era, tanto en papeles cómicos como dramáticos.
Una auténtica profesional y no sólo un bonito cuerpo.
Hoy me sorprende el diario El País con este titular:
"Marilyn Monroe, escritora".
Y leo:
"En octubre se publica, en edición simultánea en francés, inglés y español (Seix Barral), una recopilación de poemas, anotaciones de diario y otros escritos de Norman Jean Mortenson, más conocida por su nombre artistico de Marilyn Monroe".
¡Caramba, bella Marilyn, qué sorpresa!
Habrá que leer este libro y acabar por comprender que Marilyn Monroe, además de estupenda y desgraciada, fue una valiosa persona.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
Como de Marylin ya está casi todo dicho, sólo me queda añadir que si alguno de los que lean este post hace tiempo que no ha visionado una película suya, lo haga hoy en homenaje a esta espléndida actriz.
16 Mayo 2010 | 01:48 PM