Pasear por Madrid es una gozada.
Un lugar por el que disfruto caminando cuando no llevo prisa o, tras haber hecho alguna gestion, es el Paseo de Recoletos.
Comprende el trozo de Castellana que va desde Colón a Cibeles.
Hace unas semanas me tropecé con unos aguerridos caballeros de metal oxidado, recién llegados de una exposición en Málaga, aún con olor a sal marina.
Está de moda en la capital de España, como en algunas otras capitales del Estado, montar 'salas de arte' al aire libre.
Así remedan el dicho de Mahoma: "Si la gente no va a los museos, los museos salen a la calle, a su encuentro".
De este modo, aquellos que ponen mil excusas para no vistar salas de arte - No tengo tiempo. Para museos estoy yo. Yo ya vi muchos museos cuando estaba en el cole...
Pueden gozar del arte, tropezándose con él en la calle.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
¡Qué bonito es Madrid si se le sabe tomar el pulso!
1 Junio 2010 | 01:03 PM