Parados que se mueven mucho y parados que no quieren moverse.
Debo comenzar diciendo que quien no ha perdido nunca su empleo, difícilmente puede entender la tragedia de un parado.
Pero en este asunto como en otros, la picaresca, desgraciadamente, se hace presente.
Y si no, ahí está todo el asunto de la economía sumergida, por una parte, y la de parados que llevan una doble vida, por otra: siguen trabajando sin cotizar a Hacienda y cobrando el paro al mismo tiempo.
En esto es como en los toros: si no respetamos cada uno nuestras opiniones al respecto, terminaremos peleándonos.
Por decir estas cosas y algunas otras, he perdido algún 'amigo' FACEBOOK, por ejemplo.
O he debido sufrir que algún familiar me diga que no tengo sensibilidad hacia los parados.
En la sección ECONOMIA de El País leo este titular:
"La Generalitat de Cataluña ofrece a 7.800 desempleados recoger fruta en Lleida y sólo un 21% acepta el puesto".
¿Por qué?
Hoy el ministro de Trabajo, señor Corbacho, ha declarado que este asunto se va a acabar cuando la economía comience a despegar porque se le retirará el subsidio por desempleo a quien no acepte trabajos.
Se supone que a los que pretendía reclutar la Generalitat eran parados catalanes con experiencia agrícola.
Solución: contratar emigrantes de Colombia y paises africanos.
Espero que no se vuelva a escuchar nunca más que los emigrantes nos quitan los puestos de trabajo.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
Yo comprendo que uno que está cobrando el paro y le ofrecen un trabajo donde va a ganar la mitad, se resista a aceptarlo.
También, que un padre de familia que con el trabajo ordinario no puede sacar adelante su casa, se sienta tentado a trabajar por horas en la economía sumergida.
Pero esto debería saberse porque si no, los millones 'falsos' de parados se continuarán esgrimiendo contra el Gobierno como prueba de su ineficacia en gestionar la economía del país.
4 Agosto 2010 | 07:48 PM