La chica del beso más famoso de la historia.
Acaba de fallecer en junio de este año, en Los Angeles, a la bonita edad de 91 años.
Se llamaba Edith y, según leo en la sección Obituarios de El País:
"Shain era enfermera. Salía aquel día caluroso de agosto, 14 del año 1945, capitulación del Ejército japonés, para celebrar el final de aquel horroso conflicto.
Se encontraba en la plaza neoyorkina de Times Square cuando un soldado se le acercó eufórico, la tomó por la cintura y la besó apasionadamente".
Fue un fotógrafo de la revista Life quien la dio a conocer al mundo entero.
En un recorte del periódico 20Minutos la periodista Arancha Serrano escribe que "en un beso en la boca se activan 34 músculos, y es la mejor 'medicina' contra la depresión'".
El otro día captaron el primer beso en la boca de nuestros Príncipes de España.
Fue sonado el beso de Iker, nuestro portero favorito, a su novia Sara.
No está nada mal que la realeza se bese como cualquier ser humano.
Pero tampoco hay que elevar el beso a la categoría de algo sublime.
Los sajones quieren a sus hijos como podamos quererlos los latinos.
Nosotros somo más besucones. No es raro que un padre inglés salude a su hijo estrechándole la mano en lugar de besarlo.
Agunos paises se saludan con un beso. Otros, con dos y en Rusia, no se contentan con menos de tres.
Cuestión de costumbres.
No por mucho besar, hay más cariño.
Y todo, como casi todo, es relativo.
Dice Arancha que "mientras que para algunas personas el beso en los labios implica un grado de intimidad, para otros es un mero saludo, desprovisto de toda carga de sexualidad".
Basta comparar a los españoles con los norteamericanos.
En España, un padre no besaría, por ejemplo, a una hija en los labios.
Cosa perfectamente normal, sinembargo, en Estados Unidos.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
En cuestiones del querer cada cual tiene sus trucos.
No por mucho besar, se quiere más a la gente.
Hay gente muy cálida en afectos siendo, aparentemente, fría en gestos.
15 Agosto 2010 | 12:28 PM