Curri Valenzuela: una española decente.
Lo contrario de Leire Pajín y Elena Valenciano, criticadas por la Curri a causa de su reciente viaje a Cuba y visita a Raúl Castro, lo que califica como una indecencia, porque, según escribe la escritora:
"Miran en la foto que he visto en ABC al dictador cuando este les recibió hace pocos días en La Habana..."
Por lo visto no se puede ir a Cuba y visitar a quien uno quiera.
Se olvida omitir que también visitaron al señor Cardenal de la Habana.
Tampoco sé qué tiene contra las adolescentes porque dice:
"Le miraban igualito que un par de adolescentes que se encontraran de pronto frente a Rafa Nadal y no supieran otra cosa que hacer más que sonreírle..."
No soy una adolescente pero si me encontrara a Rafael, fenómeno de la raqueta. simpático y buena persona que es, tampoco sabría qué decirle, así de pronto.
Esta señora con tal de criticar, se atreve contra todo.
¿Dormirá bien?
¿No estará enfadada porque Telemadrid le ha desposeído de su púlpito en el programa 'Alto y Claro'?
A continuación en su, más que columna periodística, artículo panfletario, arremete contra la ministra Aído.
Se burla de ella porque para ser elegida habría hecho falta poseer más méritos que el de haber sido directora de la Agencia Andaluza de Flamenco.
¿Qué tiene usted contra el flamenco?
Nada, supongo. Que los de su cuerda gozan criticando a los andaluces y sus cosas.
Ya me gustaría a mí distinguir entre una soleá y una media granaína, o entre unos verdiales y unos tangos de Huelva.
¿Usted los distingue?
Pues la ministra Bibiana sí. Y eso es tanto como tener una carrera en Filosofía pura.
En fin, doña Curri.
Puesto que usted no se comporta como una verdadera periodista y, además, falta el respeto a las personas, yo también me voy a permitir faltárselo a usted.
Me parece, señora Valenzuela, una periodista de medio pelo, indigna de escribir en periódico tan serio como el ABC.
Aunque mucho me temo que la hayan contratado, más que por sus méritos periodísticos o literarios, por su fama cañera.
Aún recuerdo con qué placer se reía de las malas noticias que afectaban a este Gobierno.
Pues nada. Si es por eso, no tengo nada más que añadir.
Cumpla con su cometido. Siga dando caña.
Que para eso le pagan.
riselo dijo
Amigg@s bloguer@s:
Pobre oficio el del periodista que, para sobrevivir, debe desempeñar el oficio de atizador, sea por gusto o porque se lo manden.
9 Septiembre 2010 | 12:48 PM