Más que una huelga general ha sido una huelga 'coronel'.
Y perdonad la gracieta.
Es la conclusión a la que he llegado tras oir a diversos analistas en tertulias de radio y televisión: no ha sido para tanto.
Los sindicatos han salido airosos, dicen unos.
Pues el Gobierno no ha salido muy tocado, dicen otros.
Los sindicatos dicen que a la huelga ha acudido un 75% de los trabajadores.
El Gobierno dice que no entra en guerras de cifras, reconoce y respeta la huelga y espera que todo se reconduzca y se vuelva al diálogo sindicatos-gobierno, como debe ser en una sociedad moderna.
Ha sido un día donde, salvo pocos incidentes, la huelga ha caminado por donde se suponía que iba a ir, tras los acuerdos de mínimos pactados.
Don Santiago Carrillo echa en falta más explicaciones por parte del Gobierno de lo que nos está pasando.
Pero yo recuerdo mis días de colegio en los que había profesores que por más que explicaran algo, siempre había alguien de entre los alumnos dispuesto a no enterarse nunca de lo explicado.
Alguien ha visto a los asistentes a la huelga irritados por las medidas del Gobierno mientras otros los han visto más bien resignados ante lo invitable.
Se ha dado un grito, se oye, por parte de los sindicatos.
No había necesidad de montar un pollo, defienden otros.
Se habla de una huelga de baja intensidad.
Se dice que en el combate nadie ha salido KO: ni los sindicatos, que han conseguido movilizar a millones de obreros, ni el Gobierno, que ha salido herido pero no abatido.
Ha sido un éxito controlado, moderado, en el que los sindicatos han salvado la casa.
Y el Gobierno ha aguantado el chaparrón con una cierta dignidad y comprensión hacia los organizadores de la huelga.
De todas formas, esperemos unos días.
Mientras tanto, el más listo de la clase, el agorero, el precursor de catástrofes, el Financial Times, se suelta el pelo con esta perla:
"Tras la huelga, el Gobierno español va a cambiar".
Estos señores del diario británico no conocen a Zapatero.
Quedan muchos flecos que hilvanar y es preciso que Gobierno y Sindicatos se pongan a trabajar.
Como corolario de lo aquí expuesto me quedo con una frase del ministro Corbacho:
"Ha habido un seguimiento desigual con un efecto moderado".
Y todos contentos.
En la próxima nos vemos.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
Me lo temía: acaba la huelga y nos la amargan.
La agencia calificadora Moody nos acaban de rebajar la categoría de nuestra Deuda: de excelente a sobresaliente.
Y, peor aún, dice que no se fían de nosotros ni un pelo.
Espero que el ruido que hemos hecho por las calles gritando que el Gobierno es un inútil no haya sido la causa de esta sospecha de que España no es de fiar en los mercados internacionales.
Y dicen los Sindicatos que no hay que hacer caso a los mercados.
30 Septiembre 2010 | 09:08 AM