¿Qué relación guardan entre sí estas dos personas?
¿Son marido y mujer?
¿Padre e hija?
Pues ni una cosa ni la otra.
¿Qué les une?
El dolor y las ganas de que algún día Israel y Palestina sean dos naciones que se entiendan y dejen de matarse.
Leo el siguiente titular en el diario El País:
"Tarde o temprano encontraremos una solución".
¿Utopía o realidad?
Por ahora son una pareja de viaje atípica.
Porque ella, Suheir Allami, de 24 años, es musulmana palestina de Hebrón.
Y él, Aaron Barnea, de 69 años, israelí, judío, militante de izquierdas.
Transcribo:
"Ambos son miembros del Círculo de Padres-Foro de Familias (CPFF), colectivo a favor de la paz en Oriente Próximo".
¿Qué se precisa para pertenecer a esta asociación?
Haber sufrido mucho.
Barnea perdió a su hijo menor, soldado, en acto de servicio en el Líbano.
La joven Allami perdió a su abuela cuando una bomba del Ejército israelí cayó sobre su casa.
Ambos tendrían que odiarse.
Pero no.
Porque ambos, por separado, han llegado a la misma conclusión: el odio no soluciona los problemas. Sólo provoca más desdicha, muerte y horror.
Como ellos dicen, es necesario entender al otro.
Y esa es su lucha.
Explica Barnea que acuden a las escuelas y su mensaje es siempre el mismo:
"Tenemos que dar a los chicos la visión del otro lado, dar a conocer al otro, humanizarlo".
La entrevistadora, periodista de El País, Ana Lorite, los invitó a comer en el restaurante madrileño Casa María, donde se evidenciaron las diferencias, en este caso culinarias, entre ambos.
La joven palestina no toma cerdo ni bebe vino. Se lo prohíbe su religión.
Por eso comió pescado y alabó la merluza que le pusieron.
Aaron bromeó con los principios religiosos de ella,diciendo:
"Pues con vino está mucho mejor.Tú te lo pierdes".
Y esa es toda la diferencia, aparte de la edad.
Son dos seres que han sufrido pero que están haciendo todo lo que pueden por parar esta locura de odio entre ambos pueblos.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
Este sí que es un buen ejemplo de como abordar los problemas cuando se desean solucionar.
Por eso nunca he entendido que pueda haber páginas webs que fomenten el odio hacia un personaje o hacia un colectivo.
¿De qué sirven?
Absolutamente para nada.
6 Diciembre 2010 | 11:55 AM