Aquí, hoy, no se podría haber alojado Miguel.
Concluye el año del Centenario Hernandiano (1910-2010) y quiero hacerlo reproduciendo un artículo que la revista Viajar le dedica a este hotel madrileño.
Estoy refiriéndome a uno de los lugares en que Miguel Hernández solía alojarse en sus viajes a la capital desde su Orihuela natal, la Posada del Peine.
Hoy, tras su restauración, ha pasado a denominarse Petit Palace Posada del Peine, y ocupa el edificio donde en 1610 se abrió el primer hotel de la ciudad.
Copio de la citada revista:
"Se encuentra en la calle Postas, peatonal y castiza por demás, y no especialmente tranquila. Si bien el río de gente que entra o sale de la plaza no es necesariamente muy ruidoso.
De todas formas, este hotel, que ocupa toda una manzana, da a otras callejas menos transitadas.
Sosegado resulta así su interior, caracterizado por límpida estética moderna, templada y luminosa en las habitaciones, con el matiz añadido de ladrillos y vigas de la vieja construcción en la recepción y el comedor, con sugerentes vegetales en muchas de las paredes.
Pero lo más emocionante es el edificio tradicional que ocupa, que llama la atención por su color rojo y su curiosa decoración.
Esta construcción es pura historia de Madrid, pues se trata del hotel más antiguo de la capital
Fue abierto en 1610, como alojamiento de postín para los personajes que visitaban la Corte, por un tal Juan Posada, cuyo apellido - según afirma la leyenda - pasó con el tiempo a denominar a este tipo de hospedaje".
Nada más por ahora.
Miguel ha sido honrado como merecía con este recuerdo del centenario de su nacimiento.
Seguiremos deleitándonos con la lectura de sus versos, vivos, robustos, tiernos a ratos y siempre llenos de vida..
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
Esta foto la obtuve hace unos meses y fue para mí una grata sorpresa ver en qué se había convertido la antigua posada de El Peine con el paso de los años.
Hasta siempre, Miguel.
30 Diciembre 2010 | 08:06 PM