Hay quien habla y no piensa.
Hoy, como complemento del post de ayer, voy a copiar descaradamente del artículo titulado 'Siete falacias' lo que nos cuenta Ignacio Escolar sobre las personas protabaco en el diario Público.
1ª Falacia: "El Estado no es quien para decir de qué me quiero morir".
- Usted se puede morir de lo que quiera y como quiera siempre y cuando usted deje vivir a los demás.
2ª Falacia: "Es la ley más restrictiva de Europa".
- Usted debe de ser una persona muy viajada pero se ha olvidado de pasarse por el Reino Unido o Italia, países cuyas leyes antitabaco se parecen como una gota de agua a otra.
3ª Falacia: "Es una cortina de humo del PSOE para esconder la crisis económica".
- Ya me extrañaba que alguien no culpara de todo esto al Presidente del Gobierno. Pero en este caso no ha sido una ocurrencia de Zapatero ya que casi todos los parlamentarios la aprobaron.
4ª Falacia: "¿Y por qué no se persigue el humo de los coches?"
- ¿Y quién le ha dicho a usted que no se hace? Se ve que usted es de los ricos que cambian de coche cada tres años y por eso ignora que en la ITV (Inspección Técnica de Vehículos) una de las cosas que revisan es el nivel de emisiones.
5ª Falacia: "Es una ley hipócrita porque el Gobierno prohíbe el tabaco, pero cobra impuestos con él".
- No es el tabaco lo que se prohíbe en esta ley sino fumarlo en determinados espacios públicos.
6ª Falacia: "Va contra la libertad. La convivencia no debería basarse en prohibiciones".
- Usted parece ser partidario de 'barra libre para que cada cual haga lo que quiera'. Pero así no funcionan las sociedades. Porque también los demás tienen derechos.
7ª Falacia: "Los bares no son un servicio público. Quien no quiera fumar que no entre".
- Lo mismo podrían decirle a usted: "Si quiere fumar, quédese en su casa".
Pero es que una vez más los fumadores sólo piensan en ellos.
Y olvidan algo tan elemental como que en bares, restaurantes, hoteles y demás lugares públicos hay gente que trabaja allí y no tienen por qué soportar los humos de los fumadores.
Y colorín, colorado, el cuento del tabaco se ha acabado.

riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
Esto de las falacias es un ejemplo de cómo muchas veces nos justificamos con una frase bonita carente de sentido.
Por ejemplo. Ayer se me coló uno mientras estaba en la cola para comprar el diario, le dije que se había colado y me contestó que tenía mucha prisa.
Esta frase, además de ser una grosería, su autor piensa que con ella lava la falta de respeto contra mí.
8 Enero 2011 | 10:08 AM