Un siglo sin Baden Powell.
Con el siguiente titular: 'Baden Powell, un mundo por explorar', nos recuerda el diario ABC que el 8 de enero de 1941 moría Sir Robert Baden Powell, fundador del movimiento mundial de los boy-scout.
Más tarde nacerían, los tiempos se imponen, las chicas scouts o guides (guías).
Mi contacto con el Escultismo tuvo lugar en mis tiempos de estudiante en la universidad de Granada.
Un compañero de facultad llevaba un grupo scout, se puso enfermo y me cargó el mochuelo.
Ni falta hace decir que yo era la primera vez que oía hablar de esto.
Así que me soltó encima de la mesa de mi cuarto unos cuantos libros sobre Escultismo, y a estudiar y a ponerse al día.
Comencé por una pequeña biografía del fundador y luego aprendí cómo se organizaba un gruo scout en patrullas y qué tipo de actividades desarrollaban, las salidas y campamentos que se hacían en otoño, invierno y primavera y cómo, una vez alcanzada la madurez personal, y en una reunión solemne de todo el grupo, hacían la promesa.
Aprendí cosas como la BA, o buena acción, que cada cual procuraba hacer cada día, a no cobrar por favores prestados, a no fumar y a saludar de una forma peculiar: cogiéndose con el dedo pulgar el meñique y los tres dedos intermedios unidos y rectos.
Y me explicaron que el saludo se hacía con la mano izquierda, dejándose así desprotegido el lado del corazón, como señal de confianza para con la persona que te saludaba.
Gesto que, por lo visto, Baden Powell lo había aprendido de unos indígenas de Sudáfrica, país donde tuvo que pelear contra los holandeses en la Guerra de los Boers.
Estos indígenas, al saludar a alguien, en señal de confianza, lo hacían con el brazo derecho porque así dejaban desprotegido el cuerpo al llevar en dicho brazo el escudo protector.
Supongo que la costumbre de no fumar entre ellos les habrá ayudado a día de hoy a sobrellevar la Ley Antitabaco recientemente promulgada en nuestro país.
En la foto que acompaña este post vemos al Fundador ataviado con un traje sioux.
Las ideas de los pieles rojas sobre la Naturaleza fueron importantes en el ideario del fundador del Escultismo, por el amor al medio ambiente.
Algo que le hace muy moderno, también.
Llegué a hacer dos campamentos con ellos.
Y de las actividades al aire libre que recuerdo de esos días una era la de aprender a sobrevivir.
Para eso una prueba: habíamos llevado huevos pero no sartenes ni platos.
La solución: convertimos una piedra llana en sartén, dos palos, en cucharas y tenedores, y no salió nada mal el huevo frito.
Otra de las actividades era seguir pistas, aprender el alfabeto morse, subirse a un árbol, habiendo previamente aprendido a hacer un tipo de nudo que pudiera deshacerse desde abajo una vez ascendido y descendido por la cuerda...
Una de las cosas que más me gustó fue el lema: 'Siempre listos'. algo muy importante para combatir esa dejadez propia de la etapa adolescente donde siempre nos pensamos dos veces las cosas cuando debemos hacer un esfuerzo.
Sólo estuve con el Grupo Scout un curso.
Pero aún recuerdo todo lo que aprendí de aquellos chavales granadinos.
Y guardo una profunda gratitud a este Caballero del Imperio Británico quien, además de atender a su familia, tuvo tiempo para dedicárselo a los jóvenes porque sabía que de ellos dependía el futuro de las naciones.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
Juro por lo más sagrado que el año que estuve de escultista no eché de menos el botellón - uno de los inventos más estùpidos que se han podido inventar.
16 Enero 2011 | 11:29 PM