¿Qué más da el piano?
A no ser que haya euros por medio, que eso es lo que parece que hay en todo este asunto de si el piano de la celda 4 de la Cartuja de Valldemosa en Palma de Mallorca es donde realmente estuvo Chopin conviviendo con George Sand, o era la celda 2, y el piano sea más falso que un billete de 123 euros.
Yo es que cuando he visitado esta celda y contemplado el supuesto piano en el que el divino pianista polaco compuso algunas de sus piezas más bellas y más lánguidas, no me he creído nada de lo que la guía nos explicaba.
Qué más daba si era o no la celda. Si era o no el piano.
El único hecho cierto, al parecer, es que Chopin había pasado unos meses de su vida en aquella Cartuja.
Uno está muy viajado y en todas partes te muestran recuerdos de personas célebres que anduvieron por allí.
Cuando hicieron santo al Beato Juan de Avila, montaron a prisa y corriendo en la ciudad cordobesa del vino, Montilla, toda una habitación amueblada con mobiliario del siglo tal con fecha de hoy.
Hace unos meses he estado celebrando el V Centenario de San Francisco de Borja en Gandía y te enseñan en el palacio de los Borja la habitacíón donde nació el santo.
A nadie se le ocurrió preguntar si aquella cuna era realmente de ese siglo.
En Noviembre estuve en Orihuela, en la casa remodelada del poeta Miguel Hernández, y allí pude contemplar todo cuanto compone una vivienda, hasta la cama donde se supone que dormia el poeta.
¿Alquien de los allí presentes preguntó si la cama era auténtica o no?
Sigamos disfrutando de su música y pelillos a la mar por un piano de más o de menos.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
Acabo de escuchar un poema de Juan Ramón Jiménez en la estupenda voz de Francisco Valladares, y me ha traído a la memoria el hecho de que hace unos pocos años estuve visitando la casa natal de Juan Ramón en Moguer.
Había muchos objetos suyos por allí.
Pero sospecho que alguno no sería ni del poeta.
Pero qué más da.
Su espíritu sí que estaba allí.
5 Febrero 2011 | 04:44 PM