Hay sociedades mercantiles que triunfan sin tanta parafernalia.
Zara, por ejemplo.
Para mí era un misterio cómo esta sociedad se expandía con tanta fuerza y tan discreta o casi nula publicidad.
No recuerdo haber escuchado o visto un anuncio de esta empresa.
Pero esta empresa se come el mundo.
Ahora está ya en Internet.
No gasta dinero en anuncios.
Los anuncios son sus hermosos escaparates que atraen al caminante.
Hoy cae en mis manos el diario El Mundo y leo una entrevista que le hace Mario S. Guillén al gurú del marketing, americano de origen danés, Martin Lindstrom.
Escribe:
"En el mundo de hoy el consumidor tiene opciones de compra casi infinitas. Algunos productos resultan un fracaso sin saber por qué, y otros triunfan sin un motivo aparente."
Lindstrom le confiesa al periodista que "los comportamientos ante las compras son, a veces, irracionales. Están dominados por impulsos emocionales más que por análisis técnicos de lo que más nos interesa".
Y pone como ejemplo a la empresa gallega Zara: no hay publicidad, no hay más reclamo que la calidad de sus productos y lo atractivo de sus escaparates.
Todo esto me trae a la memoria el dicho castellano de que 'el buen paño en el arca se vende'.
Y siempre ha funcionado de maravilla la propaganda del boca a boca.
Y me cuentan que, siendo género de calidad, el precio es muy ajustado.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
Nunca he comprado en Zara.
Lo más cerca de Zara que he estado ha sido esta mañana cuando he fotografiado el escaparate del establecimiento que posee en Madrid, en la céntrica calle Preciados, una de las mas caras del mundo, según dicen.
Otra empresa que me tiene también alucinado es El Corte Inglés: ¿Cómo se las apaña para no haber tenido nunca - que yo recuerde - ninguna huelga?
3 Marzo 2011 | 03:10 PM