Señor Aznar, ¿de verdad está usted bien?
Porque es que le escucho, le veo y le leo, y no salgo de mi asombro.
¿Tanto odia usted, aprendiz de Sansón, a este Gobierno, que es capaz de desear que se hunda España con tal de que, al mismo tiempo, se hunda Zapatero con todos los suyos?
¡Qué cosas dice en inglés, cuando se haya fuera de España!
Que si Zapatero se ha inventado un cuento chino yendo a China a pedir ayuda.
¿No se da cuenta que, de paso que ofende al Presidente del Gobierno de España, ofende a no sé cuantos millones de chinos, especialmente a su Presidente, quien ha declarado que España es su mejor amigo y aliado occidental?
¿No se le cae la cara de vergüenza de que, en una situación tan delicada de crisis en España, usted pueda contribuir a empeorarla?
Aunque, como siempre sucede, en el caso de las personas que desvarían, los culpables no son realmente ellas, sino el coro que les ríe las gracias.
En el caso de usted, don José Mari, los americanos que acuden a sus conferencias.
Hay quien piensa que lo suyo es tan grave que ya comienzan a pensar que algún juez debería acusarle de traición a la patria.
Ahora está regalando la revista Tiempo la serie de los Tudors.
Si usted hubiera vivido entonces en Inglaterra, con Enrique VIII, ya haría tiempo que estaría encerrado en la Torre de Londres, acusado de traición a la patria.
Por favor, señor Aznar, por la patria se lo pido: contrólese un poco y no haga más daño.

riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
Ayer el señor Aznar se despachó también como quiso, en Estepona, Málaga.
Nada que objetar.
Está en su país y estamos en época de elecciones.
Y en tiempo de elecciones, todo cabe, por lo visto.
Y hay mucho simple por ahí dispuesto a creerse las simplezas.
Y las tonterías y los exhabruptos dan votos.
Pero, por Dios, señor Aznar, cuando esté usted fuera del país, conténgase y deje ya de poner a España como un trapo, que los mercados nos persiguen.
19 Abril 2011 | 06:58 PM