"Detrás de todo gran hombre, hay siempre una gran mujer".
Igual podríamos decir que "detrás de toda gran canción, hay casi siempre una gran mujer'.
Gwendolyne, por ejemplo, existió realmente.
No fue una invención poética de uno de nuestros más internacionales cantantes, Julio Iglesias.
Alguien me contó que fue una chica francesa de la que se enamoró Julio cuando ambos coincidieron como estudiantes en la universidad inglesa de Oxford.
Leo en el Magazine del diario ABC de hace varios domingos un articulo de L.G. que titula 'Musas on the rock'.
Y cita el libro de Michael Heatley, "La chica de la canción", donde desvela que muchos de los títulos de canciones de cantautores muy conocidos responden a mujeres de carne y hueso.
Leo:
"Algunas canciones están dedicadas a novias tan estables como Ali Hewson para Bono, aunque la mayoría fueron amores pasajeros".
O cómo, el libro revela, Billy Joel nos engañó cuando dijo que la mujer que le había inspirado la cancion 'Uptown girl' había sido su novia cuando en realidad se había inspirado en la bella Elle Mapherson.
Sonado fue, aunque Mick Jagger siempre lo ha negado, la canción 'Angie' - foto del post - y que su inspiradora fue la mujer de David Bowie.
Sea lo que sea, lo cierto e indiscutible es que la mujer ha sido siempre, a través de la historia del mundo del arte, fuente constante de inspiración de pintores, poetas y músicos.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
Siempre he creído que la mujer más insignificante vale por dos hombres.
Por eso una de las lacras humanas desde que el mundo existe ha sido, además del racismo, el machismo.
10 Junio 2011 | 08:12 PM