El chistoso Acebes.
Don Angel Acebes, del Partido Popular, fue Secretario General de su partido y Ministro del Interior con don José María Aznar.
Ahora se desayuna con que ha decidido, según leo en el diario gratuito ADN, "renunciar a su escaño en el Congreso para comenzar una nueva etapa profesional".
Hasta aquí, todo correcto. ¿Quién no desearía cambiar de trabajo, si es que lo tiene en estos tiempos que corremos, por otro mejor? Y aunque fuera peor.
Pero lo que me llama la atención y me choca es lo que leo a continuación, y que resumo: lo hace, al parecer, porque piensa que la legislatura está agotada.
Hombre, podría esperar a que se agote del todo.
No huya, ¡por Dios! que aún queda mucho trabajo que hacer, máxime cuando el señor Zapatero piensa agotarla y gente valiosa como usted podría echarle una mano para los asuntos importantes que aún quedan pendientes.
Pero me tocaba hoy comprar el diario Público, y leo en la columna de Ignacio Escolar lo siguiente:
"Acebes deja uno de sus tres sueldos".
¡Vaya! Como la señora Cospedal.
Cuenta el diario que el señor Acebes, diputado durante tres años, ganó en el 2010 el premio al diputado desconocido, que concede la Asociación de Periodistas Parlamentarios.
En su beneficio hay que reconocer, sinembargo, que se ganaba el sueldo de congresista puesto que no faltó nunca a ningún pleno.
La explicación de esta su poca actividad parlamentaria - cinco intervenciones en la cámara en tres años de actividad parlamentaria, según relata el periódico - es fácilmente comprensible.
La liberal doña Esperanza Aguirre - ¿qué no haría ella por un amigo? - le consiguió un sillón en el consejo de administración de Caja Madrid Cibeles, la corporación financiera de la caja de ahorros madrileña, hoy la nueva Bankia.
¿Dónde quiero ir a parar?
Pues a que su salida del Congreso en estos momentos resulta altamente sospechosa ahora que se va a aprobar una ley de transparencia por la que todo quien lo desee va a saber qué ganan sus señorías.
Y don Angel no querrá, y está en su legítimo derecho, que se sepa qué gana como diputado, como abogado y como consejero.
Pero yo no puedo menos que lamentar que ya hay otro más al que no le gusta la transparencia.
Al señor Acebes, por otra parte, no le ha gustado nunca la transparencia.
Y si no, recuerden la que armó con motivo del 11M cuando, siendo Ministro del Interior y ante el gravísimo atentado de las estaciones de los trenes de cercanías en madrid, decía todo el mundo que había sido ETA, y no unos terroristas islamistas, engañanado hasta a la ONU y Estados Unidos con el cuento.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
A nadie le gusta que los demás se enteren qué gana uno y cuanto dinero tiene.
Pero los servidores públicos son otro cantar.
Y con la ley de transparencia que ahora se va a aprobar puede que veamos muchas cosas curiosas.
16 Junio 2011 | 08:26 PM