"Me colé en el metro, pero no robo ni mato ni soy ilegal".
La que se armó hace dos días en el barrio madrileño de Lavapiés a cargo de los 'vengadores urbanos'.
Cada vez observo más gente alegal que, con el paso del tiempo, convierten sus acciones en ilegales.
Un ejemplo puede ser el de 'los indignados'.
Con cada una de sus acciones reivindicativas rozan la ilegalidad.
Como el pasado domingo, que llenaron de pintura los edificios de piedra del centro de Madrid y pusieron silicona en las cerraduras de los bancos, o el acto de hoy delante del Congreso intimidando y molestando a nuestros representantes institucionales.
¿Quién se han creído que son, el Zorro vengador?
Se han convertido en jueces y parte.
Y como no tienen los estudios jurídicos correspondientes - por mucha buena voluntad que posean - están comenzando a cometer desmanes y actos incongruentes.
Hace unos día, y con la mejor de las intenciones, ofendieron a un compañero indignado.
Resulta que tenía alquilado un piso a alguien. Con lo que sacaba de ese piso, pagaba la hipoteca del piso donde vivía.
¿Qué sucedió?
Que los amigos indignados impidieron a la autoridad competente desahuciar a la persona que ocupaba ilícitamente el piso y no pagaba la renta.
Con lo que el amigo indignado ahora sí que se siente indignado porque a quien le va a meter mano la autoridad ahora va a ser a él.
Prefiero sufrir una injusticia por parte de un juez que de parte de un indignado, que es un don nadie con mucho cuento.
Otro ejemplo puede ser el Ablaye Seck, inmigrante en Lavapiés.
Ya es una desgracia ser emigrante cuando no has emigrado por gusto.
Pero la ley hay que cumplirla.
Y hay una ley que dice que si te montas en el metro, debes pagar tu billete.
Está entusiasmado porque 'los blancos' del barrio dieron la cara por él.
Nuestro amigo senegalés merece todo nuestro apoyo, nuestro deseo que su situación 'anormal' en España se le solucione.
Pero Ablaye nos enreda con sus argumentos.
Le dice al periodista Mario Toledo que 'es triste que te paren en la calle por tu color'.
Pero a él no le han parado por su color sino por colarse en el metro.
La policía siguió el procedimiento que se sigue con cualquiera que pretende hacer uso de un servicio de transporte público sin pagar, pedirle el carnet.
Pero sobre todo, lo que me llama la atención en Ablaye Seck es que confiesa que 'ni roba ni mata'.
'¡Manda huevos!', que diría un ilustre político, coordinador de Justicia y Libertades Públicas de su partido, nacido en la bella e histórica ciudad de Cartagena.
Pues a partir de ahora vamos a tener que hacerle una estatua en la plaza de su pueblo a cualquiera que confiese en España que ni roba ni mata.

riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
La ciudadanía puede hacer mucho por los demás.
Pero una cosa es una cosa y otra es otra, que diría un amigo mío que poseía una mente clarividente y, cuando hablaba, expresaba siempre pensamientos
profundos.
8 Julio 2011 | 12:17 AM