Los datos están ahí y es inútil negarlos.
Me refiero a los datos de la lucha contra la banda terrorista ETA.
Yo siento escalofríos cada vez que un dirigente, del partido que sea, dice que o estamos cerca de la derrota de los etarras o, peor aún, que Zapatero les da alas para que sigan matando.
¿Por qué hablar de derrota para excitar aún más a quienes se han acostumbrado a matar durante más de un siglo?
A un masoquista no le pegues, porque le gusta.
A la buena gente de ETA, que también la habrá, lo que habría es que invitarles a que, por el bien de su patria vasca, dejen de matar, extorsionar y poner bombas.
Que, si somos sinceros, ya lo están haciendo. ¿Por qué no les concedemos por lo menos el beneficio de la duda y agradecemos el período de relativa paz que llevamos ya?
Luego está el miedo del Partido Popular a que la banda declare un alto el fuego definitivo y contrastable y les pille a ellos fuera del Gobierno.
De ahí su afán por el adelanto de las elecciones.
Dicen que es porque España está mal.
Mal están todas las naciones y en ninguna, que yo sepa, han provocado adelantos salvo los populares de Portugal, y así les va.
Que yo recuerde, en ocho años del gobierno del señor Aznar en la Moncloa, la banda asesinó a unas 70 personas.
En siete años de gobierno del señor Zapatero, creo que a 12.
¿De dónde saca el señor Arenas, dirigente popular andaluz, que el señor Rubalcaba, como Ministro de Interior, no ha tenido ninguna gana de acabar con ETA?
Ruindad se llama esa figura.
Por eso se han puesto como se han puesto, cuando en un acto con pocas personas de su partido, don Alfredo Pérez Rubalcaba compartía con ellos la alegría que tenía de que estas iban a ser, posiblemente, las primeras elecciones generales de la democracia sin violencia de ETA.
¿Tan malo es compartir esta alegría y esta esperanza de que así sea con los tuyos?
Coincido plenamente con Féliz Población periodista del diario Público en su artículo 'ETA sigue en campaña'.
Por eso me permito reproducir el final del mismo:
"Después de tanta muerte, no deberían los políticos seguir empleando a ETA como baza electoral, mucho menos afrentando arteramente la honorabilidad y el trabajo realizado por quien tan solvente ha sido en la lucha contra el terrorismo.
Más que difamar al candidato socialista, el PP debería limitarse a reconocer su labor. Incluso, caso de que Rubacaba venciera en las urnas por terminar con ETA, felicitarle. Eso sería lo democrático y lo patriótico, de lo que tanto se ufana el Partido Popular. Decir que puede darse un punto final sin final al terror como añagaza electoralista es sencillamente miserable".


riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
De ETA, como de otras cosas, mejor no hablar, porque lo echamos a perder.
Es mejor dejar el asunto en manos de quien está, y dejarles trabajar.
15 Agosto 2011 | 07:30 PM