Los suecos, esos tipos raros que asesinan a sus primeros ministros.
Y luego meten en la cárcel a un turista que dio un sopapo a su hijo, por extralimitarse y ponerse pesado.
Y supongo que este padre italiano lo haría con el cariño propio de un padre.
Porque me uno a aquellos que admiten que un suave correctivo, siempre con mucho cariño, a un hijo, cuando falla todo, hará que el día de mañana no te lo dé a tí.
Y cuando un hijo se atreve a maltratar a su padre o madre y, desgraciadamente, cada vez es más frecuente oír en los medios noticias de estos maltratos, creedme, que no lo hace con cariño.
En 1986 un ciudadano sueco asesinó a Olof Palmer, Primer Ministro de Suecia.
Algo impensable porque el señor Palmer era un socialista querido en el mundo entero.
Pero así son los suecos.
Capaces de asesinar a su primer ministro y muy capaces de encarcelar a un padre por dar un sopapo a su hijo rebelde.
Leo en el diario El Mundo:
"Iban a ser unas vacaciones normales de una familia italiana en Suecia pero acabaron convirtiéndose en una pesadilla".
Por lo visto, la familia Colasante - madre, padre y dos hijos - y otros familiares italianos se dirigían a cenar a un restaurante cuando el mayor de los chicos, de 12 años, se puso muy pesado y se negó a entrar al restaurante.
Y aquí las versiones difieren entre los familiares y amigos y la policía, avisada por personas que afirmaban que el padre había maltratado a su hijo.
Total. Tres días de calabozo y unas vacaciones arruinadas porque la familia regresó a Italia y el padre ha debido quedarse a la espera de juicio.
Mi pregunta: ¿Qué tendría que haber hecho el padre si el niño, en contra de padres, hermano, familiares y amigos, se niega a entrar al restaurante?

riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
Es muy frecuente que los padres no sepan qué hacer con sus retoños cuando todo el mundo comienza a decirles lo que tienen que hacer.
1 Septiembre 2011 | 11:59 PM